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El cierre del paraje donde se ahogaron dos hombres en Sumacàrcer desvía cientos de bañistas a otro tramo del Xúquer en Antella

Los visitantes llegan en autobuses y coches propios que copan los caminos rurales más próximos al río en la partida del Reguer de Antella

Vista del Xúquer entre Antella y Sumacàrcer, donde se concentran numerosos coches cada fin de semana.

Vista del Xúquer entre Antella y Sumacàrcer, donde se concentran numerosos coches cada fin de semana. / Fermín García

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El cierre de la Illa de l’Esgoletja en Sumacàrcer el pasado 13 de julio tras el fallecimiento de dos personas en tan solo cinco días en este tramo del Xúquer, de especial peligrosidad por las corrientes que se generan, ha desviado a los bañistas a otro tramo del río, junto a la partida El Reguer, en término municipal de Antella. Este fin de semana unos doscientos vehículos copaban el camino rural que da acceso a este tramo e, incluso, los bañistas llegaron en dos autobuses, un hecho que ya se ha producido en otras ocasiones, según ha asegurado a Levante-EMV el alcalde de Sumacàrcer, David Pons.

Visitantes acceden a través de las rocas a la orilla del Xúquer junto a la partida El Reguer de Antella.

Visitantes acceden a través de las rocas a la orilla del Xúquer junto a la partida El Reguer de Antella. / Fermín García

El tramo del río en el Reguer presenta aguas más tranquilas, “aunque no deja de ser el río Xúquer”, destaca el alcalde, quien recuerda que, precisamente en esa zona, tuvo que ser rescatada una mujer el pasado 27 de junio, tras sufrir una lesión en el pie en una zona rocosa, lo que obligó a los bomberos del consorcio provincial a activar el grupo de rescate GERA con helicóptero MV6-R y médico a bordo, así como un coordinador forestal y BRIFO del Consorcio y una unidad de bomberos forestales de GVA, como informó este periódico. La dificultad de acceso al río en este punto complica la entrada de bañistas, pero no desalienta a los visitantes, como se puede apreciar en las imágenes captadas este fin de semana. “El problema no es la cantidad de gente que llega, sino las características de la gente que se mete en el agua: muchos no saben nadar, o entran después de haber bebido, o las dos cosas”, dice el alcalde.

El aparcamiento de pago de Sumacàrcer apenas registra entradas los fines de semana.

El aparcamiento de pago de Sumacàrcer apenas registra entradas los fines de semana. / Fermín García

Tramo urbano más tranquilo

El desvío de los bañistas al tramo del río en Antella ha calmado la situación en Sumacàrcer, que este año ha tenido que hacer frente al trágico balance de dos personas muertas tras ahogarse en el paraje de la Illa de l’Esgoletja a principios del mes de julio. Ante estos sucesos, el Ayuntamiento de Sumacàrcer ha ordenado el cierre «sine die» y el vallado con cinta policial del área recreativa de l’Illa de l’Esgoletja para cortar el paso de los visitantes al agua. Además, el municipio combate la masificación mediante carteles informativos que advierten del riesgo de las corrientes, la prohibición de aparcar en todo el casco urbano a las personas forasteras y la aplicación de tasas de acceso y estacionamiento (tres euros por persona y diez euros por vehículo en las zonas habilitadas) orientadas a cubrir los costes de limpieza derivados del turismo estival.

Coches aparcados en el camino rural que accede al río en El Reguer de Antella.

Coches aparcados en el camino rural que accede al río en El Reguer de Antella. / Fermín García

Estas restricciones —que se han ampliado a finales de julio con el cierre temporal del acceso de vehículos a la partida del Franc durante los fines de semana hasta el próximo 16 de agosto—, ya se notan en las calles de este pequeño municipio, donde el tráfico vuelve a ser “fluido” y los vecinos no tienen problemas para encontrar aparcamiento, detalla Pons. Las tasas para utilizar los aparcamientos han ocasionado que el garaje de pago esté prácticamente vacío, mientras que los márgenes del camino rural y algunas parcelas agrícolas aledañas estén llenas de coches junto al río. Además, la orilla del río se llena cada fin de semana con pérgolas desmontables y carpas donde los visitantes se refugian del sol durante la jornad de baño.

Pérgolas,  carpas y sombrillas ocupan la orilla del río para refugiarse del sol.

Pérgolas, carpas y sombrillas ocupan la orilla del río para refugiarse del sol. / Fermín García

Por su parte, el consistorio de Antella mantiene una regulación permanente para frenar la masificación en el paraje de l'Assut y prevenir accidentes, apelando al respeto por el medio fluvial tras años de incidentes. Si bien en Antella no se registran víctimas mortales desde 2018, sus autoridades, alineadas con Sumacàrcer y los consejos del Consorcio Provincial de Bomberos, insisten en la concienciación y la responsabilidad individual de los usuarios, recordando que el cauce no cuenta con vigilancia de socorrismo y presenta graves peligros como corrientes y remolinos. Los ayuntamientos recuerdan que el control de las vías interurbanas es competencia de la Guardia Civil, y subrayan que el puesto de Càrcer cuenta con pocos efectivos como para hacer frente a la llegada masiva de vehículos al Xúquer en esta zona especialmente durante los meses de verano.

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