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El Ayuntamiento de l’Énova lanza una campaña urgente contra la proliferación de vertidos ilegales

El consistorio advierte de los graves riesgos sanitarios y del sobrecoste municipal que provocan los microvertederos y recuerda que el uso del ecoparque es gratuito y cuenta con bonificaciones

Residuos acumulados junto a caminos rurales en l'Énova.

Residuos acumulados junto a caminos rurales en l'Énova. / Levante-EMV

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El Ayuntamiento de l’Énova ha lanzado un llamamiento urgente a la ciudadanía ante la creciente proliferación de microvertederos incontrolados con escombros, muebles viejos y basuras en el término municipal, una situación que desde la corporación local califican como “una emergencia que nos interpela a todos”. Bajo el lema “L’Énova no es un vertedero: defendamos nuestro entorno”, el consistorio alerta del gran perjuicio que estos vertidos sistemáticos provocan en la salubridad pública, el paisaje, el subsuelo y la biodiversidad local. Según reconoce el alcalde, Tomás Giner, se trata de una situación que se produce desde hace varios años: “Hacen una reforma, vacían una casa y lo tiran todo por el término municipal, a pesar de que tenemos el ecoparque y de que depositar allí los residuos proporciona una bonificación”.

Basura acumulada en una acequia, en una imagen de archivo.

Basura acumulada en una acequia, en una imagen de archivo. / Levante-EMV

Según advierte el ayuntamiento, la acumulación indebida de desechos en zonas de paso, caminos y campos genera el hábitat propicio para plagas transmisoras de virus y enfermedades, a lo que se suman riesgos químicos por medicamentos abandonados y problemas de higiene por heces de mascotas sin recoger en la vía pública, de acuerdo con la publicación realizada. Asimismo, denuncian que los canales y acequias obstruidos por plásticos y residuos “dejan de ser fuentes de vida para convertirse en focos de infección”, tal y como ocurrió el año pasado en la Séquia La Comuna. Ante este escenario, el gobierno municipal insiste en que “mantener el pueblo limpio es la mejor barrera de protección para nuestras familias y, especialmente, para los más pequeños”. La acumulación de basuras es también un posible foco de incendio, subraya el alcalde: "Se ha de respetar lo que es de todos", recomienda.

A la degradación paisajística y sanitaria se une el elevado impacto económico que asumen las arcas municipales. “El ayuntamiento invierte horas, equipos especializados y recursos de todos los vecinos para limpiar aquello que unos pocos destruyen”, lo que resta fondos a otras necesidades de la población, ya que “el incivismo lo pagamos entre todos”, denuncia el alcalde. Estos días, el consistorio ha organizado una “limpieza de choque” para despejar de suciedad los accesos por la circunvalación y los caminos rurales. “Tenemos un término municipal muy grande. Somos zona de paso hacia la autovía y a veces, los que van y vienen, tiran aquí sus residuos. El talud de la línea del tren, por ejemplo, es también un obstáculo para poder vigilar los vertidos”, señala Giner.

Bolsas de residuos recogidas por los servicios de limpieza del Ayuntamiento de l'Énova.

Bolsas de residuos recogidas por los servicios de limpieza del Ayuntamiento de l'Énova. / Levante-EMV

Para revertir esta problemática, la administración local recuerda que el uso de los ecoparques es totalmente gratuito y que depositar en ellos los residuos permite obtener una bonificación en la tasa de tratamiento y recalcan que “ser limpio tiene premio; ser incívico nos castiga a todos”. Por último, el gobierno municipal apela a la colaboración ciudadana en tres pasos —no tirar residuos fuera de los puntos autorizados, reducir y denunciar cualquier vertido ilegal para ser “los ojos del municipio”—, y recuerda que “el respeto al medio ambiente es el mejor legado que podemos dejar a las generaciones futuras”.

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