Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El cantante de l'Alcúdia Òscar Briz sufre un intento de extorsión tras denunciar el robo de sus guitarras

Unos estafadores han contactado con el músico para exigir un rescate fingiendo tener los instrumentos sustraídos en su vivienda esta pasada madrugada

Imagen de archivo de una actuación de Òscar Briz en directo.

Imagen de archivo de una actuación de Òscar Briz en directo. / Juan A. Roldan

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alzira

Lo que parecía ser la solución al robo ha acabado por ser un intento de extorsión. El cantautor de l’Alcúdia Òscar Briz ha sido víctima esta mañana de un intento de estafa tras denunciar públicamente a través de las redes sociales el robo esta pasada madrugada de dos de sus guitarras principales. Ha recibido una llamada y durante horas ha mantenido una conversación vía whatsapp en que han involucrado también a otros dos amigos músicos como intermediarios para lograr la devolución de las guitarras, convencido de que eran los responsables del robo y mientras esperaba a ser atendido por la Guardia Civil. Tras un intenso diálogo, “en el que no hacían más que atosigarme, para no dejarme pensar, y repetir mucho las cosas a un ritmo rápido”, ha caído en la cuenta de que la situación parecía “un timo” y ha desistido.

Esta tarde, el cantante ha interpuesto finalmente una denuncia ante la Guardia Civil y mantiene activa la búsqueda para localizar sus dos guitarras. Como ha publicado Levante-EMV, el cantautor de l’Alcúdia Òscar Briz ha denunciado esta mañana públicamente el robo de dos de sus guitarras, “las que me dan de comer”. El asalto se ha producido esta madrugada. Según ha denunciado, han accedido a su propiedad y han sustraído dos de sus instrumentos, “muy poco comunes”: una guitarra Godin LGX SA, guardada en una “funda beige de tela, bastante deteriorada ya”, y una Rickenbacker 330 FG, en una “funda dura negra”. Ante este hecho, el artista ha realizado un llamamiento urgente a la colaboración ciudadana para detectar cualquier intento de comercialización en el mercado de segunda mano: “Cualquier tipo de información relativa a su posible venta en internet será muy bienvenida”, ha comentado.

Tras la difusión del mensaje, ha recibido una llamada que comunicaba que los sustractores estaban dispuestos a devolverlas: “Estoy en trámites con ellos. Esto es toda una historia”, ha comentado a este periódico. Este contacto ha resultado ser un intento de extorsión.

El músico sigue buscando sus instrumentos. La guitarra constituye el eje vertebral de la identidad sonora de Òscar Briz, un creador que se aleja del formato convencional de cantautor acústico para erigirse en un virtuoso y polifacético guitarrista y arreglista. Nacido en l’Alcúdia en 1965, Òscar Briz es una figura clave en la renovación de la canción de autor y el pop-rock en valenciano de las últimas cuatro décadas. Inició su trayectoria en los años ochenta con proyectos como C.O.D.A. y la banda de pop independiente Banderas de Mayo, antes de residir durante los noventa en Australia, donde formó parte del grupo The Whitlams —con el que obtuvo un premio ARIA— antes de regresar para consolidar una aplaudida carrera en solitario. Reconocido con múltiples galardones a lo largo de su trayectoria, como los Premis Ovidi Montllor, el Premi Carles Santos de la Música Valenciana y el Premi Miquel Martí i Pol, Briz ha firmado una prolífica discografía con obras esenciales como Identitat aliena, Quart creixent, Asincronia, L'estiu o Amor & psicodèlia en temps de virus.

Su lenguaje compositivo destaca por la alternancia y el diálogo constante entre las guitarras acústicas, la calidez de la guitarra clásica y, de manera muy señalada, la guitarra eléctrica. Este instrumento eléctrico le ha permitido expandir su paleta estilística hacia el jangle pop de raíz sesentera, el folk-rock eléctrico, la psicodelia y el art-rock, logrando atmósferas ricas en matices rítmicos, arpegios brillantes y afinaciones abiertas.

Precisamente, los dos modelos sustraídos son una muestra de esta búsqueda sonora: la icónica Rickenbacker 330 FG, que aporta el timbre cristalino y resonante tan característico de sus temas más rítmicos y pop, y la versátil Godin LGX SA, fundamental por su capacidad híbrida para combinar sonidos acústicos, eléctricos y texturas sintéticas en directo. Por ello, la pérdida de ambas piezas representa para el músico un golpe directo que afecta a su desempeño profesional y creativo cotidiano en su taller y sobre los escenarios.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents