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Los turistas dejan acento francés en la Ribera

El turismo nacional pierde peso en verano y se generalizan las familias europeas como perfil mayoritario en campings y casas rurales

La piscina del Camping Santamarta de Cullera es el principal punto de reunión de los veraneantes.

La piscina del Camping Santamarta de Cullera es el principal punto de reunión de los veraneantes. / Levante-EMV

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Inés Hernández Lladró

Alzira

La Ribera este año parece más bien la Riviera. El acento francés se ha generalizado. Ha saltado de Cullera a otros destinos y se deja oír tanto en zonas de camping como en los establecimientos rurales. Los veraneantes nacionales conviven con los extranjeros, con un amplio abanico de procedencias sobre las que destacan los que llegan desde el vecino del Norte. Julio y agosto siguen concentrando buena parte de las reservas en las casas rurales y los campings en la Ribera. Aunque varios de los establecimientos consultados por Levante-EMV destacan también el buen comportamiento registrado en junio y, sobre todo, la llegada de visitantes procedentes de distintos países europeos, especialmente de Francia. Es uno de los perfiles más habituales durante estos meses en los negocios consultados. Sus responsables apuntan que algunos clientes "repiten estancia año tras año". Esta situación se aprecia tanto en alojamientos del interior como en los de la costa ribereña.

Junto a los franceses, también destacan visitantes procedentes de Alemania, Países Bajos, Bélgica, Suiza, Dinamarca, Suecia, Polonia y Reino Unido. En algunos alojamientos, la clientela internacional se convierte incluso en la predominante durante los meses estivales.

Más actividades infantiles

Las familias continúan siendo el principal perfil de usuario tanto en los campings como en las casas rurales. Esta circunstancia ha llevado a muchos alojamientos a reforzar su oferta de ocio con actividades infantiles, talleres, juegos acuáticos y propuestas de animación.

Fiesta de la espuma en el Camping Santamarta de Cullera.

Fiesta de la espuma en el Camping Santamarta de Cullera. / Levante-EMV

En los campings se organizan talleres, concursos de parchís o chinchón, sesiones de aquazumba y actividades en la piscina. Sin embargo, estos establecimientos ya no reciben exclusivamente a familias con niños. En los últimos años también han ganado peso los visitantes que acuden a festivales como el Medusa o el Zevra de Cullera, así como a otros eventos del litoral valenciano.

El volumen de visitantes se ha mantenido similar al de otras temporadas, según explican varios responsables del sector. En establecimientos como el Camping Santa Marta de Cullera, la diferencia no se encuentra tanto en el número de clientes como en la duración de las estancias. “La gente está menos días, pero viene igual”, explica su responsable.

Los campos de naranjos de Casa Magnolia Alquería.

Campos de naranjos de Casa Magnolia Alquería. / Levante-EMV

Otro aspecto destacado es el papel de junio dentro de la temporada. La administradora de las casas rurales Villa Luz y Villa Monsalva, en Corbera, asegura que, aunque julio y agosto continúan concentrando el mayor volumen de reservas, este año junio ha registrado más movimiento de lo habitual. En el caso de las casas rurales, los propietarios también subrayan la fidelidad de muchos clientes, especialmente entre quienes buscan estancias tranquilas en entornos naturales.

Familias fieles año tras año

Por su parte, en Casa Magnolia Alquería, en Alzira, agosto registra una ocupación cercana al 85 %. Aunque la mayoría de huéspedes son españoles, el alojamiento recibe cada vez más visitantes internacionales. Entre ellos destacan varias familias francesas que han convertido su estancia en una tradición y que este verano han regresado por tercera vez consecutiva, alojándose durante periodos de entre dos y tres semanas.

“Hay algún francés que viene porque tenía familia de Alzira que emigró a Francia para buscar una vida mejor y vuelven para visitar a sus parientes”, asegura Blanca Carbonell, cofundadora y directora de Casa Magnolia Alquería.

También en Casa de la Serratella, en Carcaixent, destacan el peso de los clientes nacionales, especialmente familias de la comarca y de localidades cercanas. No obstante, el establecimiento continúa recibiendo turistas extranjeros, principalmente franceses y, de forma más puntual, estadounidenses. Sus responsables, Paloma y Santiago, subrayan además el buen comportamiento de junio.

Preparación de una paella valenciana durante un evento en Casa Magnolia Alquería.

Preparación de una paella valenciana durante un evento en Casa Magnolia Alquería. / Levante-EMV

Esta casa rural está abierta desde hace alrededor de quince años y actualmente funciona como un complemento de la actividad agrícola de la explotación familiar de cítricos. Con el paso del tiempo se ha convertido en una fuente adicional de ingresos que aporta mayor estabilidad económica al proyecto familiar, detallan.

Reservas hasta septiembre en Corbera

La ocupación también se mantiene en niveles elevados en Villa Monsalva y Villa Luz, ambas situadas en Corbera. Sus responsables aseguran que apenas han tenido disponibilidad desde finales de primavera y que las reservas se prolongan prácticamente hasta mediados de septiembre. Durante el verano predominan los visitantes extranjeros, con amplia representación de franceses, holandeses, belgas, británicos, suizos, daneses, suecos y polacos.

El perfil de los clientes cambia cuando finaliza la temporada estival. Mientras el verano está marcado por la llegada de turistas europeos, las reservas de otoño e invierno corresponden mayoritariamente a visitantes españoles que utilizan estos alojamientos para reuniones familiares, escapadas con amigos o celebraciones.

Fechas como el puente de octubre, la Navidad o la Nochevieja continúan figurando entre los periodos con mayor demanda. De este modo, mientras el mercado internacional sostiene buena parte de la ocupación en verano, son los clientes nacionales quienes toman el relevo durante la temporada baja.

Uno de los bungalows del Camping Santa Marta en Cullera

Uno de los bungalows del Camping Santa Marta en Cullera / Levante-EMV

La campaña estival continúa así con cifras de ocupación similares a las de años anteriores y con una presencia cada vez más destacada de visitantes llegados de otros países europeos. Entre todos ellos, los franceses vuelven a situarse entre los más fieles a los alojamientos turísticos de la Ribera, tanto en la costa como en el interior de la comarca.

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