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La crisis sube a los saforenses a la moto

El parque de turismos baja en la comarca un 3,4 % en los últimos ocho años al tiempo que las dos ruedas crecen en un 14,2 % - Se valora el ahorro en combustible, los impuestos y los seguros, pero también la facilidad para aparcar en las ciudades

La crisis sube a los saforenses a la moto

La crisis sube a los saforenses a la moto

En la comarca de la Safor circulaban, a finales del pasado 2014, 2.927 coches menos que en 2008. En ese periodo de seis años los ciudadanos se han enfrentado a una crisis económica que ha dejado a muchas familias en situaciones precarias. Las que han logrado capearla, además, se han visto obligadas a apretarse el cinturón. Eso incluía renunciar a algunos «lujos» y cambiar hábitos que se han trasladado a un gran número de aspectos de la vida.

Ante esta situación, muchos han sido los que han decidido recortar, por ejemplo, en el gasto en combustible y les ha llevado a aparcar sus coches y subirse a las dos ruedas. Así, en el conjunto de la comarca de la Safor ha visto cómo desde que arrancara la crisis el parque de turismos se ha reducido en un 3,43 %, pasando de los 85.139 coches en 2008 a los 82.212 del año pasado.

No es un ningún secreto la importante depresión que sufrió el sector automovilístico, uno de los más afectados por la crisis, que vio cómo mes a mes la sangría en las ventas llevaba a la destrucción de centenares de empleos a nivel nacional. La situación era tan preocupante que el Gobierno tuvo que poner en marcha programas de incentivos para la adquisición de vehículos, en tanto que el de la automoción supone en España un importante sector económico que da empleo a miles de trabajadores.

Más aparcamientos en la calle

De forma paralela al penoso momento que experimentaba la división de las cuatro ruedas, en ese mismo periodo el aumento de la presencia de motocicletas en las calles de casi todos los municipios de la comarca ha sido más que destacable.

Desde 2008, el parque de los vehículos de dos ruedas se ha incrementado en un 14,2 %. Eso significa que de las 13.610 motos que había censadas a principios de la crisis, el año pasado se llegó hasta las 15.545, pasando a ocupar un lugar más predominante en la circulación de las ciudades. De hecho, en el caso de Gandia y Oliva se han tenido que incrementar los espacios reservados para motos.

El boom lo han vivido las «scooter», vehículos pensados para moverse por la ciudad con suma comodidad. Fáciles de manejar, no precisan cambio de marchas, no se requiere una maña especial, hasta 125 centímetros cúbicos no precisan otro carné que el de coche, y, sobre todo, ofrecen al conductor una cierta elegancia.

Todo eso sin olvidar que lo que más valoran los propietarios que cambian el coche por la moto es el ahorro múltiple: en combustible, en el seguro obligatorio del vehículo y en el impuesto que pagan a los ayuntamientos. En muchos casos, familias que tenían dos coches se han desprendido de uno y, a cambio, han comprado una moto. En situaciones límite también las hay que se han quedado sin coche, siempre que las obligaciones laborales lo permitan.

Tal ha sido el impacto de la presencia de motocicletas en el paisaje urbano de la comarca que las ciudades han tenido que adaptarse a la presencia de estos vehículos. En Gandia, por ejemplo, son muchos los espacios reservados para el aparcamiento de las motocicletas. Solo en el centro, se pueden encontrar en la avenida de Alacant, la plaza Major o la avenida del Grau, entre otros. En la mayoría de los casos, da igual que haga frío o calor, estos espacio suelen estar ocupados al cien por cien.

Entra la moto eléctrica

Otro factor a tener en cuenta es la irrupción de la moto eléctrica. Son muchas las que se ven por la ciudad de Gandia, entre las que destacan las de empresas repartidoras de comida. El vehículo eléctrico se limita prácticamente a la ciudad, dado que la autonomía de circulación obliga a disponer de cargadores.

Lo más llamativo de estas motos es su prácticamente nulo impacto sonoro y, obviamente, que no emite gases contaminantes. La Administración quiere que esta tendencia se mantenga y alcance también a los coches eléctricos, que todavía son muy escasos en las calles de la Safor.

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