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2015

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2015

El año 2015 está llegando a su final. Un año cargado de citas electorales, promesas y desafíos inacabados o fracasados. Entre los fracasos se encuentra el de un nuevo rey Leónidas-Tsipras, quien prometía al pueblo griego combatir la pobreza y luchar contra la opresión extranjera. Esta vez el peligro no venía de Asia sino del centro de Europa, de Berlín. Meses más tarde, el «héroe» griego no cayó muerto en combate; por el contrario, se reinventó como gobernante cipayo al servicio de Merkel.

El fantasma que azota a Europa en este nuevo milenio no es el populismo -enfermedad infantil del izquierdismo- sino el neoliberalismo, el vaciamiento democrático de nuestras instituciones y el asalto por parte de las clases dominantes al Estado del Bienestar y a los derechos de los trabajadores conquistados en siglo y medio de luchas.

En nuestro entorno el panorama es desolador a pesar del triunfalismo que esgrime el Gobierno. Un país fragmentado, con fuertes tensiones secesionistas en una Cataluña, guiada por el «rey Artur» en una fuga hacia ningún lado, en busca del Santo Grial de la inmunidad, que como presidente de la Generalitat de todos los catalanes le permita el blindaje frente a los casos de corrupción que apestan a su alrededor.

En frente, un don Tancredo-Rajoy que no toma decisiones en los grandes temas de Estado pero que ha sido beligerante y duro en su ataque a la clase trabajadora y a sus sindicatos de clase durante este cuatrienio negro.

Los trabajadores del conjunto del Estado, y de nuestra comarca en particular, somos hoy más pobres y más precarios que antes gracias a las leyes antiobreras promulgadas a lo largo de estos cuatro años.

El desempleo -que está descendiendo en estos últimos meses- se produce a nivel comarcal como consecuencia de una leve recuperación económica y del aumento en las contrataciones durante los periodos estacionales que coinciden con el comienzo de las campañas en los sectores de servicios y agroalimentarios.

Desde la UGT comarcal vamos a seguir luchando por los derechos del conjunto de la clase trabajadora y, para finalizar este artículo, no nos queda más que desear al conjunto de los trabajadores y trabajadoras de nuestra comarca, y a la ciudadanía en general, unas felices fiestas junto a sus seres queridos y un deseo de la UGT comarcal de un año nuevo con menos explotación, menos precariedad y más empleos dignos y de calidad.

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