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Las Fallas de Gandia ofrecen consejos de «sentido común» a sus cortes de honor

Las falleras reciben un documento que recomiendan no fumar o beber, limitar el uso del móvil y no lucir piercings o tatuajes vistosos

Comportarse correctamente en los actos a los que acuden, puntualidad y mantener una imagen acorde al cargo, en tanto que representan a una institución como las Fallas de Gandia. Esas son, a groso modo, las «recomendaciones» que reciben las Falleras Mayores y miembros de las cortes de honor de Gandia cuando son elegidas. Nada que ver con las polémicas normas de la Junta Central Fallera, que, como ha publicado Levante-EMV, incluso limitan la largaria de la falda y prohíben los escotes pronunciados y las transparencias.

Según un documento al que ha tenido acceso este periódico y que se entrega a las cortes de honor y sus padres, la Federació de Falles de Gandia (FdF) ha fijado una serie de «sugerencias», como se apunta en el membrete, que dictan, entre otros aspectos, que los representantes deben cumplir con los horarios que se les marca y que deben estar con al menos 15 minutos de antelación en el lugar al que sean invitados.

Si bien, el aspecto que más llama la atención de este listado es el punto cinco, el que aconseja, tanto a chicos como a chicas, que «disimulen» los piercings y tatuajes que puedan ser captados a simple vista. En el mismo documento y entre paréntesis, se recalca que no es más que una sugerencia.

El presidente de la Federació de Falles, Telmo Gadea, recalcaba ayer, respecto a esta cuestión, que el hecho de que una fallera o fallero luzca un dibujo en su piel no es, ni mucho menos, impedimento para que pueda convertirse en Fallera Mayor de Gandia o en miembro masculino o femenino de la Corte de Honor.

De hecho, Mina Noguera, madre de la actual máxima representante fallera de la ciudad, Maragda Escrivà, explicaba ayer que su hija luce en la nariz un pendiente de «menos de medio milímetro» y que en el codo, además, tiene un tatuaje «cuyo tamaño es de un centímetro y medio».

Lo que sí que tiene carácter de norma, en este caso, es la prohibición de los representantes de consumir alcohol y fumar durante los actos oficiales o los pasacalles, algo que, como apuntaba Gadea, «entra dentro del sentido común de guardar una buena imagen de las fallas de Gandia».

En el apartado del vestuario, el documento se muestra muy laxo. No aparece ninguna referencia al tamaño de los escotes o de las faldas y se limita a señalar que «los miembros de las Cortes de Honor vestirán adecuados para cada ocasión».

Es cierto que en otro documento al que ha tenido acceso este diario y que Telmo Gadea sitúa en el ejercicio anterior, «cuando yo estaba acabado de aterrizar como presidente», que había redactado el anterior mandatario, el fallecido Pep Lloret, había un punto en el que sí que se refería a la largaria de las faldas.

El texto usaba la fórmula de «se ruega» que esta prenda no subiera más allá de por encima de la rodilla. El texto aclaraba que no era una norma sino una sugerencia destinada a alertar de que una longitud menor podía hacer que, al subir al escenario, la fallera que lo luciera podría dejar al descubierto su ropa interior. «Es el consejo que cualquier madre daría a su hija», apuntaba Gadea, quien insistía en la naturaleza de «consejo» de este escrito.

La Junta Loca Fallera de Gandia también impide a las cortes de honor y sus familias subir fotos a las redes sociales antes de que lo haga de forma oficial la propia Federació en sus perfiles de Facebook o Twitter.

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