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Lluvias muy bien caídas en la Safor interrumpen cuatro años de sequía

Aunque los registros anuales siguen muy por debajo de la media, en muchas zonas noviembre ha dejado más de 100 litros La precipitación, que fue generalizada, aporta humedad a la tierra seca

Lluvias muy bien caídas en la Safor interrumpen cuatro años de sequía

Lluvias muy bien caídas en la Safor interrumpen cuatro años de sequía josé juan

El río Vaca en su camino por la Valldigna recuperó ayer un poco del caudal, algo que no ocurría desde hace tiempo y que es una de las mejores imágenes para entender que, finalmente, noviembre se ha comportado con un régimen de lluvias generalizadas que, aun por debajo de la media, al menos permiten interrumpir cuatro años de intensa sequía en toda la Safor y gran parte de las comarcas limítrofes.

El Vaca, con un corto recorrido, no es ni el Vernissa, ni el Serpis ni la rambla de la Gallinera, que requieren más lluvia para que el agua discurra por sus cauces, pero sus cuencas también se han mojado, y esta es una muy buena noticia para la agricultura, para el medio ambiente y para las reservas de los acuíferos subterráneos.

En el día de ayer el máximo de precipitación en la Safor se registró en la playa de Tavernes de la Valldigna, con casi 110 litros. Una pena si se tiene en cuenta que, tierra adentro, se habría aprovechado un agua valiosísima. Pero también cayeron más de 60 litros en Benifairó de la Valldigna y entre 40 y 50 en Barx.

Cantidades inferiores se midieron en la ciudad de Gandia, donde llovió prácticamente todo el día, y en zonas del interior, incluyendo la cuenca alta del río Vernissa, con casi 50 litros en Pinet, así como en la media del Serpis, con entre 10 y 20 litros en los Canales Altos de Villalonga, l'Orxa, el embalse de Beniarrés o Agres. En estas zonas la precipitación de todo el mes de noviembre supera los 50 litros, por debajo de la media pero al menos permite aportar humedad a una tierra reseca.

En el balance global, y a no ser que llueva generosamente en lo que falta de noviembre y diciembre, este otoño y este 2016 volverán a ser secos. Como muestra, a día de ayer, y contando la precipitación caída, en el centro de Gandia había acumulados no más de 330 litros por metro cuadrado, lo que representa aproximadamente un 50% de la media, situada en el entorno de los 700 litros. Situaciones similares, e incluso peores, se suceden en otros muchos lugares, por lo que lo de ayer es solo una bendita interrupción de una sequía que en absoluto se puede dar por finalizada.

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