04 de diciembre de 2016
04.12.2016

Noviembre deja un balance pluviométrico positivo en el norte de la Safor, pero sigue el déficit en el sur

En Barx y en la Valldigna se superan los 150 litros por metro cuadrado, mientras en Oliva se quedan en solo 75

04.12.2016 | 00:25

A las puertas de un nuevo episodio de lluvias generalizadas que ayer anunciaba la Agencia Estatal de Meteorología para la mayor parte de la Comunitat Valenciana, por primera vez en cuatro años puede decirse que un mes como noviembre se ha comportado como climáticamente le corresponde, dejando precipitaciones significativas en la comarca de la Safor.

Aun así, no en todos los lugares ha llovido como para considerar este mes positivamente, sobre todo por la prolongada sequía que sufre este territorio. Así, el mayor beneficio se ha producido en el norte de la comarca. La Valldigna y Barx han recibido entre 150 y 200 litros por metro cuadrado, situándose así dentro de la media pluviométrica de noviembre. Sin duda esa lluvia ha dejado efectos muy positivos, especialmente en la agricultura recarga de acuíferos que, lentamente, se notará en el medio ambiente, desde las montañas hasta los marjales que, en muchos casos, se encontraban el situación crítica.

Hacia el sur, noviembre no ha sido tan generoso. La estación que la Agencia Estatal de Meteorología tiene en la depuradora de aguas residuales de Oliva acumuló apenas 75 litros por metro cuadrado, un 30% menos que la media de este mes, fijada en 107 litros. Además, Oliva ha vuelto a ser la ciudad, solo por detrás de Torrevieja, con el mayor déficit de lluvias en este periodo en todo el territorio valenciano.

Como informó este periódico el pasado miércoles, las lluvias también han sido generosas en áreas que drenan a los ríos y barrancos de la comarca, pero también ahí ha habido muchas diferencias. Mientras en Pinet, Rugat y Montxelvo, que alimentan el río Vernissa, las lluvias se han situado entre 100 y 150 litros, desde Beniarrés hacia el interior, cuenca que pertenece al Serpis, esos registros se han quedado entre los 50 y 100 litros por metro cuadrado.

Aunque la llegada de la lluvia es casi siempre buena, no lo es tanto la persistencia de la humedad en el aire. Algunas variedades de naranjas ya empiezan a notar los efectos del «pixat» que, si finalmente hay precipitaciones desde hoy hasta el martes próximo, podrían causar muchas pérdidas en un sector muy tocado.

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