08 de marzo de 2018
08.03.2018

Gandia y Oliva apuntalan la labor de la Cruz Roja

? Las dos ciudades adjudican a la entidad la vigilancia y socorrismo en las playas y garantizan su amplio programa humanitario

07.03.2018 | 22:45

A falta de que completen la documentación requerida y de posibles impugnaciones, los ayuntamientos de Gandia y de Oliva adjudicarán en los próximos días a las asambleas de la Cruz Roja Española el servicio de vigilancia, socorrismo y baño adaptado de sus playas por un periodo que se prolonga durante cuatro años.

En ambos casos, la entidad humanitaria ha presentado el mejor proyecto técnico unido a una baja económica respecto al máximo fijado por los dos ayuntamientos. En Gandia y en Oliva la Cruz Roja llevaba décadas prestando ese servicio de forma directa, pero, en cumplimiento de la ley, las Administraciones locales han tenido que convocar subastas públicas, a las que también se presentaron empresas privadas especializadas en este tipo de actuaciones.

Frente a las propuestas puramente mercantiles, para los dos ayuntamientos, y también para los respectivos equipos directivos de la Cruz Roja, la importancia de ganar el concurso y quedarse con el servicio de socorrismo y vigilancia en las playas estriba en que iban más allá de esa sola actividad que pretende evitar ahogamientos y atender a personas que sufren algún tipo de percance en las playas. Quedarse con el servicio también refuerza la vertiente humanitaria y social que la Cruz Roja, en Gandia y en Oliva, desarrolla a lo largo de todo el año en ambas ciudades.

Entre esa labor figura la atención a familias necesitadas, el refuerzo de estudio para niños en riesgo de exclusión, programas de salud y alimentación, cursos de formación y de idiomas para extranjeros recién llegados, dispositivos para atender a los sin techo cuando se producen olas de frío intenso y el montaje de dispositivos de seguridad, de ambulancias, profesionales y personal sanitario para grandes eventos.

Aunque todo ello no entraba en el concurso, tanto Toni Martí como María Dolores Roselló, respectivamente presidentes de la Cruz Roja de Gandia y Oliva, señalaron ayer a este periódico que haber perdido el contrato de socorrismo en las playas habría tenido repercusiones, sin duda en el sentido negativo, a la hora de mantener toda esa actividad social, humanitaria y de cobertura en caso de emergencias.

En Gandia, donde el concurso salía por un periodo de dos años, prorrogables otros dos, la Cruz Roja percibirá 342.000 euros en cada uno de esos ejercicios. En Oliva la licitación era hasta 2021, y la entidad ofreció prestar el servicio por 1,2 millones en todo ese periodo, lo que sale a una media de 300.000 euros anuales.

En las últimas jornadas, además de los técnicos y responsables de la Cruz Roja de Gandia y Oliva, cientos de voluntarios y personas a las que se contrata durante el verano para labores de socorrismo han estado pendientes de los concursos convocados por los ayuntamientos. Toni Martí, de Gandia, agradeció ayer al personal técnico de Gandia y València que ha elaborado el proyecto, así como a los colaboradores que también han participado desde las asambleas de la entidad en Euskadi y Cataluña.

En esta ciudad, el ayuntamiento ya ha dado instrucciones para que la próxima semana se inicien las labores de vigilancia en la playa por si los primeros turistas, que llegan por Fallas, se atreven a meterse en el mar. Ahí empieza una labor que acaba en octubre.

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