11 de marzo de 2018
11.03.2018

Atropella a un guardia civil de tráfico tras perseguirle desde Miramar a Gandia

El individuo, de nacionalidad francesa, arremetió poniendo marcha atrás - El agente, ingresado en el hospital, se recupera satisfactoriamente

11.03.2018 | 04:15

Un agente de la Guardia Civil de Tráfico perteneciente al destacamento con base en el cuartel de Gandia se recupera satisfactoriamente tras ser ingresado en el hospital de esta ciudad a consecuencia de un atropello intencionado que se produjo la tarde del pasado viernes en la calle Joan Baptista Comes, paralela a la vía férrea que comunica la estación de Mercancías de Gandia con el Grau.

Según señalan distintas fuentes a este periódico, cuatro agentes de la Guardia Civil de Tráfico iniciaron en las inmediaciones de Miramar una persecución para detener un vehículo de matrícula francesa que había cometido una infracción.

El coche, cuyo conductor también era de nacionalidad francesa, pudo circular hasta la rotonda que comunica las carreteras del Grau y la Natzaret-Oliva, donde está el cámping l´Alqueria. En ese lugar se metió por las calles situadas junto a la vía férrea. Allí finalmente pudo ser interceptado sin peligro y los agentes motorizados detuvieron el coche.

La sorpresa fue que, en ese momento, el ciudadano francés puso marcha atrás y, presuntamente con toda la intención, trató de atropellar a los agentes. Uno de ellos fue alcanzado por el vehículo y resultó herido. Atendido inmediatamente por sus compañeros, fue trasladado al hospital Francesc de Borja, donde quedó ingresado. En la tarde del viernes algunos de sus compañeros acudieron a visitarlo para darle ánimos y desearle una pronta recuperación.

En el lugar de los hechos, la Guardia Civil procedió a detener al ciudadano francés, que, además de los delitos por hacer caso omiso a la orden de detenerse y de conducción temeraria, podría ser acusado de atentado a la autoridad.

Viajaba con dos perros
Según señalan a este periódico las fuentes consultadas, en el coche del hombre arrestado, que fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil antes de pasar a disposición judicial, iban dos perros, por lo que se tuvo que requerir a los servicios municipales de atención a animales abandonados para que se hicieran cargo de ellos.
Tanto la Policía Local de Gandia como compañeros de la Policía Nacional se interesaron ayer por el estado del agente herido.

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