27 de junio de 2018
27.06.2018
Investigación

Una olivense diseña un sistema que abarata la gestión de las piscifactorías

El proyecto de Lorena Parra contribuye a una acuicultura más sostenible mediante el control de diez parámetros - Su precio es inferior a cien euros por tanque y se basa en un ajuste automático

26.06.2018 | 21:42
Jaime Lloret, Lorena Parra y Miguel Rodilla durante la presentación de la tesis doctoral.

Lorena Parra, una vecina de Oliva, ha creado un nuevo sistema de sensores de bajo coste y con un consumo muy reducido de energía para piscifactorías con el fin de monitorizar la calidad del agua y el comportamiento de los peces, sobre todo en el período de alimentación. Este proceso de monitorización incluye también un sistema inteligente para controlar y rastrear la contaminación en los cuerpos de agua.

El objetivo de este proyecto, recogido en la tesis doctoral de Parra y dirigida por Jaime Lloret y Miguel Rodilla, profesores de la Universitat Poltècnica de València, es contribuir a una acuicultura más sostenible, ya que la autora del proyecto señala que «el alimento no consumido por los peces es una de las principales fuentes de contaminación debido al fenómeno de eutrofización de las aguas», es decir, como causa del exceso de nutrientes en estos productos.

Esto «puede conllevar un empobrecimiento en el oxígeno del agua y una pérdida de calidad de la misma», por lo que, como explica Parra, «es necesario desarrollar sistemas que permitan ajustar el alimento que se suministra a los peces». Además, esto puede suponer un beneficio económico para las empresas, ya que el pienso no consumido genera grandes pérdidas.

Este sistema desarrollado desde la Universitat Politècnica de València permite controlar hasta diez parámetros, entre los que se encuentran la calidad del agua, (temperatura, salinidad, turbidez y presencia de hidrocarburos o capa de aceites sobre el agua), las condiciones del tanque (nivel de agua, iluminación, presencia de trabajadores cerca del tanque) y el comportamiento de peces durante la alimentación (profundidad de natación, estimación de los cambios en la velocidad de nado y la caída de alimento).

Estos factores afectan al crecimiento de los peces, así como la turbidez, el fotoperiodo y el oxígeno disuelto, entre otros, pueden afectar a sus necesidades nutritivas.

Su precio es inferior a cien euros por tanque y permite el ajuste automático del proceso de alimentación y el consiguiente envío de alarmas a los profesionales cuando la calidad del agua sobrepase los valores.

Para ello, se ha realizado un estudio previo de los requisitos necesarios en acuicultura y se han analizado los sensores ya existentes. Después de la investigación se han diseñado sensores propios y se han estudiado en piscifactorías y en manglares y estuarios.

El proceso de monitorización incluye, además, un sistema inteligente para controlar y rastrear la contaminación en los cuerpos de agua. De esta manera, los sensores permitirían acceder a los datos y controlar los procesos de forma remota, a través de internet.

El trabajo de la olivense, que se formó en el campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València con el Grado en Ciencias Ambientales y Máster en Evaluación y Seguimiento Ambiental de Ecosistemas Marinos y Costeros, y con el Máster de Acuicultura, en el Campus de Vera, se presentó en la defensa de su tesis doctoral durante la mañana de ayer.

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