01 de julio de 2018
01.07.2018
Archivo Borja-Monrabal

Playa de Gandia, 1920 La avería del bimotor correo «Latecore Nº 44»

30.06.2018 | 21:41
Playa de Gandia, 1920 La avería del bimotor correo «Latecore Nº 44»

En una veraniega tarde del 29 de julio de 1920, se comenzó a escuchar el rugido de unos motores, apareciendo uno de los «pájaros» más grandes que se habían visto en nuestra costa gandiense. Se trataba del avión bimotor francés que asiduamente realizaba el transporte de correo entre Toulouse, Alicante y Casablanca.

Tras planear repetidas veces, localizando la mejor zona de aterrizaje, se posó en nuestra playa, dirigiéndose los veraneantes de las alquerías cercanas a admirar el inesperado espectáculo.

El piloto Sr. Hudellet, manifestó que partió a las cinco de la tarde desde Alicante con dirección a Casablanca, cuando se apercibió de la elevada temperatura que iba adquiriendo uno de los motores, por lo que inició la búsqueda de una zona cercana con el fin de realizar un aterrizaje de emergencia. El público que presenció el descenso del avión bimotor, tras apearse no tardó en celebrar con grandes aplausos el evento.

A la mañana siguiente, tras comunicar con el centro de seguimiento de vuelo, aterrizó un nuevo bimotor, con el número 41, que, procedente de Alicante, transportaba a dos de los mecánicos de la compañía con el fin de reconocer y supervisar la avería sufrida por avión hermano. El infortunio fue que, al realizar la maniobra de aterrizaje, el avión sufrió varias averías considerables, quedando inutilizado para regresar de nuevo a la base, lo que obligó a desmontarlo en la misma arena.

Los mecánicos reconocieron la avería causada por el desgaste de unos manguitos de la refrigeración del motor, dejando operativo el «Latecore 44», lo que le permitió retomar el viaje con destino a Casablanca.

El Vicecónsul Francés en Gandia, Sr. Lombard, no tardó en personarse en el lugar, a fin de prestar todos los servicios necesarios al citado piloto.

No fue este el único sinistro que sufrió la compañía de correo aéreo en la costa de Gandia. En 1930, debido a un fuerte temporal que reinaba, aterrizó forzosamente en la playa otro avión de la compañía Latecoere, sin tener que lamentar ninguna desgracia, según rezan crónicas de la época. Entre los pasajeros de ese avión figuraba Su Alteza el Príncipe Murat de Francia y la condesa de Darcot, a los que acompañaba un mecánico de la casa Fiat. En vista de la imposibilidad de continuar el viaje por vía aérea, los ilustres viajeros retomaron el camino por carretera hacia Alicante. Precisamente ese temporal fue tan fuerte que tres casas en construcción del Grao fueron derribadas sin lamentar desgracias personales.

En la imagen superior se aprecia el avión que aterrizó en la playa de Gandia, con la tripulación y algunos de los primeros visitantes locales que se acercaron ante tan sorprendente espectáculo.

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