15 de septiembre de 2018
15.09.2018

Xeraco y Palma estudian cómo reducir el exceso de nitratos en el agua

Junto a una urbanización de Beniarjó y otra del Real, forman el «mapa rojo» de la contaminación por esta sustancia - Los ayuntamientos no pueden asumir el coste de plantas desnitrificadoras

14.09.2018 | 22:00
Xeraco y Palma estudian cómo reducir el exceso de nitratos en el agua

El pasado mes de agosto, por indicación de la Conselleria de Sanidad, el Ayuntamiento de Palma de Gandia emitió bandos para informar de que el agua que se distribuye a través de su red pública contenía un exceso de nitratos y otros productos potencialmente nocivos. En consecuencia, se debe evitar su ingestión directa por parte de niños, ancianos, personas enfermas o mujeres embarazadas.

No es novedad. La presencia de altos niveles de nitratos afecta al agua de esta localidad desde hace años, como también ocurre en Xeraco y en dos urbanizaciones muy cercanas una a la otra. La de Monterrey (entre los términos del Real y de Palma) y en la del Tossal (en suelo de Beniarjó).

Los alcaldes de Xeraco y de Palma, José Tejada y Trini Miñana, respectivamente, señalaron ayer a este periódico que sus ayuntamientos están buscando alternativas para solucionar el problema. En Xeraco años atrás se procedió a realizar una perforación para captar agua sin nitratos, pero el resultado fue negativo y la calidad del líquido encontrado no permite su distribución a través de la red pública.

La solución más sencilla es la construcción de plantas desnitrificadoras, como hace una década hizo Gandia, que tenía ese mismo problema, pero el caso es que, por su envergadura y sus posibilidades económicas, ni Xeraco ni Palma de Gandia pueden asumir el coste de esa instalación.

Según señaló ayer José Tejada, en Xeraco se estudia que, en una próxima concesión del servicio de agua, se obligue a la empresa que opte a la gestión a construir esa planta y, así, financiarla a lo largo de varios años con el recibo de todos los usuarios.

En Palma de Gandia la alcaldesa indicó que, como solución más a corto plazo, se podrían situar filtros que, al mismo tiempo que retienen los nitratos, también reduzcan los elementos residuales de los herbicidas que se usan en la agricultura y que, en este caso, también contaminan el acuífero del que se extrae el líquido para el suministro a la población.


Ya se actúa en Monterrey

Donde ya se está actuando es en la urbanización de Monterrey. Con la ayuda de la diputación, los ayuntamientos del Real y de Palma presentaron hace unos meses el proyecto para abastecer esta urbanización con agua procedente de los pozos que la Mancomunitat tiene en Villalonga. La idea es que, en la próxima legislatura, el exceso de nitratos quede resuelto en ese lugar.

La proximidad de Monterrey a la urbanización del Tossal, en Beniarjó, hace que el alcalde de esta localidad, Marc Estruch, también se haya planteado prolongar la tubería unos cientos de metros y, así, aprovechar para solucionar el problema en su zona.

El exceso de nitratos, que solo puede ser perjudicial cuando se ingiere el líquido de forma continuada por personas vulnerables, se produce en decenas de municipios, especialmente en las vecinas comarcas de la Ribera, donde el uso intensivo de nitratos para abonar los campos acaba contaminando los acuíferos.

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