14 de octubre de 2018
14.10.2018

«No hacen falta más polígonos en la comarca, hay que dotar de servicios los que hay y llenarlos»

El máximo representante de FAES aboga por la calidad antes que la cantidad en la federación y por ello apuesta por asociaciones que trabajen y aporten valor añadido

13.10.2018 | 21:32
«No hacen falta más polígonos en la comarca, hay que dotar de servicios los que hay y llenarlos»

El sector empresarial de la comarca vive el próximo martes su gran noche. Ese evento es el fin de ejercicio y el inicio de uno nuevo para una entidad que, pese al cambio de presidente, sigue manteniendo intactas sus reivindicaciones en infraestructuras y servicios.

El Espai Baladre de la playa de Gandia acoge el próximo martes la decimonovena edición de la gala de premios FAES. Se trata de un evento que reúne al empresariado de la comarca y también a representantes públicos y de distintos estamentos sociales de los municipios que conforman la Safor. Miguel Todolí afronta su primera gala como presidente de la entidad. Lo hace tras sustituir a Rafael Juan al frente de la misma y con un espíritu continuista en la gestión.

Todolí reafirma los compromisos del colectivo con el sector empresarial a la hora de reclamar las infraestructuras necesarias para mejorar el desarrollo económico de la comarca de la Safor pero también la vida de los vecinos.

En la presentación de la gala empresarial, hace unas semanas, usted hablaba de la necesidad de tomar medidas urgentes para impulsar el tejido empresarial de la Safor, ¿cuáles son?

Infraestructuras. Necesitamos que esté acabada la CV-60, que esté la circunvalación hecha. En Oliva está aprobado que para 2020 empezarán a hacer el acceso sur a la autopista, pero esa infraestructura, si nosotros no tenemos el acceso desde Gandia, no nos sirve para nada. Necesitamos solucionar la ronda sur ya, el paso de l'Alqueria, Bellreguard y Palmera. La forma más fácil y lo que se está hablando con la administración es unir la autopista aquí, ya que viene la CV-60, que encaramos con la rotonda del acceso sur al puerto. Poder conectar con la autopista desde aquí, nos facilitaría llegar a Dénia en diez minutos. El tren de la Costa nos hace falta ya. Estamos en una zona en la que tenemos un potencial económico muy grande y si tuviéramos esas infraestructuras hechas despegaríamos como comarca.

¿Qué trabajo están haciendo desde la patronal con las administraciones para que se aceleren esos proyectos?

Estamos trabajando con los ayuntamientos de Gandia y Oliva. De manera conjunta con las asociaciones empresariales de la Vall d'Albaida (Coeval) y la Marina Alta (Cedma), estamos trabajando con la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) para presionar a la Generalitat con el objetivo de tratar estos temas de las infraestructuras.

¿Y qué es lo que les transmiten desde la administración autonómica?

Lo bueno que tenemos ahora, con el actual gobierno autonómico y también con el de Gandia, es que por lo menos nos escuchan y se ponen de nuestro lado para informarnos de cómo están todos los procesos en las infraestructuras que reclamamos.

El nuevo acceso que se construyó hace un par de años en el polígono Benieto se sufragó con dinero privado. ¿Es esa colaboración público privada una buena vía para agilizar esas medidas que beneficien el desarrollo económico en la comarca?

Como dijo la alcaldesa de Gandia, Diana Morant, en la rueda de prensa de presentación de la gala de FAES, hay veces que es necesaria la colaboración entre las empresas y la administración para desarrollar más economía. Los ayuntamientos están como están, el dinero es el que hay, entonces, si hay que acometer una inversión que es buena para la comarca, es normal que la empresa privada también invierta porque al final también revierte en nosotros.

¿Hay voluntad del empresariado?

Sí, ahora mismo, el trato que tenemos con las administraciones, tanto el Ayuntamiento de Gandia como en la Generalitat y los alcaldes de la comarca, es excelente. Lo que sí que me gusta destacar es que ahora mismo te escuchan. Hablas con ellos y van de la mano con nosotros para mejorar. Eso es lo que echábamos en falta antes, que ibas a hablar con la administración y topabas con la pared.

Ahora que se habla de recuperación, ¿en qué estado cree que han salido las empresas de la Safor de la crisis?

Se han tenido que reinventar. El que ha aguantado esta crisis ha aprendido mucho, hemos asumido que hay cosas que no se deben hacer. Yo pienso que las empresas de la comarca salen fortalecidas y lo han hecho a base de innovación, de trabajar mucho y buscar nuevos mercados. Porque debemos tener en cuenta que se ha juntado la crisis con una revolución industrial y digital que no había tenido precedentes. Estamos metidos en un cambio digital que ha obligado a la empresa a reinventarse, hemos tenido que readaptarnos todos, desaprender y volver a aprender para no volver a cometer los errores que nos llevaron a pasarlo mal.

¿Están preparadas las empresas para no volver a cometer esos errores?

Creo que esta crisis nos ha enseñado mucho. Yo he aprendido mucho, lo que pasa es que hay ciertas dinámicas que están volviendo otra vez. En el tema inmobiliario, por ejemplo, estamos volviendo otra vez a lo mismo y creo que no es el camino que deberíamos seguir.

Los sindicatos no dejan de denunciar que, aunque se aprecian algunos datos positivos del paro, cada vez hay más precariedad laboral. ¿Hay voluntad de las empresas para tomar medidas contra esa situación?

Yo voy a ser sincero: Los empresarios tenemos ganas de contratar a gente y de hacerlo con contratos de calidad. Pero también es verdad que la presión fiscal y los impedimentos nos ponen mucha dificultad para contratar a gente. Si quieren que generemos empleo debemos ir todos de la mano. Lo que no puede ser es que el empresario aguante toda la presión. Nosotros generamos, pero luego, las ayudas que dan, cuando vas pedirlas, no son como te han dicho. Creo que la administración debería facilitar la contratación de gente y poner las cosas fáciles para que se pueda generar trabajo, pero no podemos los empresarios absorberlo todo.

Hay municipios en la comarca como Ador o l'Alqueria que tienen los polígonos vacíos. ¿Cual considera que es la clave para atraer empresas?

La nueva ley de modernización de áreas industriales, en la que FAES ha participado a través de las comisiones que han trabajado en ese texto junto a la Generalitat, surge porque tenemos un mapa de polígonos industriales vacíos, sin infraestructuras, que no tienen el suministro eléctrico que hace falta. Por ejemplo, al polígono Benieto ha llegado la fibra óptica hace seis o siete meses. Si eso ocurre en una ciudad como Gandia, en pueblos más pequeños, cómo se va a poner una empresa sin servicios que son básicos. La nueva ley cataloga un mapa de suelo industrial para arreglarlo, dotarlo de infraestructuras y potenciarlo. Si tenemos un polígono muy atractivo, en una situación estratégica muy bonita pero luego resulta que no tenemos luz, por muy bien que esté el polígono no van a venir empresas.

¿Es solo una cuestión de servicios o hay algún otro tipo de facilidades que las administraciones puedan ofrecer?

Lo que hay que hacer es ayudar para que el suelo industrial tenga las necesidades cubiertas. Antes de crear un polígono habrá que dotarlo de infraestructura.

¿Cree que hacen falta más metros de suelo industrial?

No. Hay metros de sobra, lo que hay que hacer es llenar lo que hay y a partir de ahí crear un plan estratégico para el futuro, por si hacen falta más metros. De todos modos, no podemos crear más metros si no hay infraestructuras.

¿Cuál es su principal meta en FAES en este mandato?

La premisa número uno, por la que decidí presidir FAES, es la de defender los intereses de los empresarios de la comarca. La línea de trabajo es la de continuar la labor de la entidad en los últimos años, ya que ha crecido y ha tenido una gran visibilidad y prestigio gracias al presidente que me precedió, el señor Rafael Juan, que ha hecho mucho por la federación y también por la comarca. Es un empresario que es un ejemplo y ha logrado para los empresarios de la Safor en un prestigio muy grande.

¿Hay empresarios que no se creen FAES?

Sí, claro. Hay gente que no ve el proyecto. A veces, dentro de la misma federación surge alguna duda de alguien que se pregunta ¿nosotros para qué queremos estar en FAES?

¿Qué les responde usted?

Si entras a formar parte de la federación tienes más visibilidad, la asociación puede tener voz en las administraciones públicas, tiene contacto directo con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y también dispone del prestigio que da estar en una asociación. Pero, además de eso, permite sentirse arropado por todos los empresarios de la comarca. Todos vamos en la misma línea porque al final lo que queremos es que nuestras empresas vayan bien y que la comarca en la que estamos es que tenga un nivel y una renta per cápita más alta. Queremos que los que viven en la Safor viven mejor, no peleamos por otra cosa.

Usted como presidente, ¿prefiere la cantidad o la calidad?

La calidad. Cuando una asociación llega a FAES hay que preguntarse qué valor añadido pueda aportar. Por ejemplo, desde mi asociación, (Associació d'Empresaris Ciutat del Transport-AECiT) siempre estamos pensando en aportar y trabajar, porque venir a FAES para tener prestigio tampoco es el objetivo, hay que aportar algo. Las asociaciones que ahora mismo hay en FAES todas trabajan mucho. Estoy muy contento de los presidentes que tenemos. De hecho, sin ellos yo no me hubiera echado adelante para presidir la federación. Estamos creciendo, se está trabajando con nuevas asociaciones para entrar y esperemos que todas las asociaciones empresariales entren en FAES.

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