Con el montaje del andamio, uno de los trabajos más complicados, empezaban la pasada semana los trabajos de restauración de la chimenea de los «rajolars» ubicada en las inmediaciones del polígono Sanxo Llop de Gandia. Esta obra será posible, como anunció el Gobierno local en su día, mediante una aportación de 60.000 euros por parte del Grupo Dulcesol.

La medida se enmarca dentro del programa de recuperación del patrimonio arquitectónico de la ciudad puesta en marcha para el actual ejecutivo.

El coordinador General de Urbanismo, Vicent Mascarell asegura que esta actuación «era un compromiso de este gobierno reparar el patrimonio, y sobre todo el patrimonio industrial, en una de las entradas más visibles de Gandia». Se llevará a cabo no sólo la restauración y consolidación de este icono en la entrada de Gandia, sino que además se mejorará su entorno con iluminación y la urbanización de zonas adyacentes.

Asimismo, al igual que en el caso del edificio de la Tasa, el Ayuntamiento de Gandia ha intervenido de oficio en la antigua guardería Wilson, también de titularidad privada, la fachada de la cual sufre desprendimientos que podrían suponer un peligro a la ciudadanía, como recordaba ayer Mascarell a través de un comunicado.

Este elemento, que está protegido como Bien de Relevancia Local (BRL), se encuentra bastante deteriorado. Formaba parte del conjunto de una fábrica de ladrillos de Gandia en los años 40.

La recuperación de esta chimenea se llevará a cabo casi al mismo tiempo en el que se mejora el entorno urbano, por lo que la actuación permitirá que la zona de acceso al nuevo hospital ofrezca un aspecto muy mejorado.