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La Casa de la Paraula de la Font d’en Carròs va tomando forma

El ayuntamiento organizó el viernes una jornada de puertas abiertas para mostrar la remodelación de la vivienda natal del lexicógrafo Francesc Ferrer Pastor, aunque falta dotarla de contenido museográfico

A la izquierda, el alcalde y la concejala de Cultura con tres de los hijos del lexicógrafo, en el acto del viernes. A la derecha, fachada de la casa, en la calle Sant Doménec.

A la izquierda, el alcalde y la concejala de Cultura con tres de los hijos del lexicógrafo, en el acto del viernes. A la derecha, fachada de la casa, en la calle Sant Doménec.

La planta baja de la casa, que alberga una exposición sobre Carmelina Sánchez-Cutillas.

El proyecto para convertir la casa natal del lexicógrafo Francesc Ferrer Pastor, en la Font d’en Carròs, en un espacio divulgativo de su figura y a la vez que sirva para usos culturales de la localidad continúa a paso lento, pero seguro. Las obras de restauración y remodelación del continente, el edificio en el número 19 de la calle Sant Domènec y la parcela anexa, están prácticamente finalizadas, aunque todavía falta el contenido.

Por ello, y con la intención de mostrar el resultado a la población, el ayuntamiento organizó el viernes por la tarde una jornada de puertas abiertas, con las medidas de seguridad anticovid que marca la nueva normalidad. En el patio trasero hubo un breve turno de intervenciones a cargo del alcalde, el socialista Pablo Puig, la concejala de Cultura, Cèlia Escrivà, y el concejal de Territorio y Nuevas Tecnologías, Raimon Camarena, que coordina la puesta a punto de la casa. Al acto asistieron tres de los cuatro hijos del lexicógrafo, que viven en València; Francesc, Carmen y Regina.

Además, se aprovechó para mostrar dos exposiciones con paneles, una orientada a niños que resume la vida y obra de Ferrer Pastor, y otra sobre la escritora valenciana Carmelina Sánchez-Cutillas, a quien la Acadèmia Valenciana de la Llengua le ha dedicado los años 2020 y 2021.

La rebautizada como Casa de la Paraula es una vivienda familiar de principios del siglo XX de dos plantas en el casco antiguo de la Font. A nivel de suelo se sitúan las estancias propias de una casa, además del patio y lo que fue un huerto, mientras que la parte superior se destinó a almacén.

La remodelación, además de adecentar las instalaciones, también ha supuesto colocar una escalera metálica y un ascensor para conectar ambas plantas. Y en la trasera un aparcamiento público dará servicio a la barriada, ya que, aunque está perimetrado y con puertas, se quedará abierto.

Cuando esté acabada, las estancias recrearán el despacho del lexicógrafo, la cocina, un comedor, un dormitorio de la época, y un huerto típico valenciano. Para ello se expondrán algunos muebles recuperados por la familia y objetos de la imprenta como la que trabajó Ferrer Pastor.

Arriba, que actualmente es un espacio diáfano, los contenidos serán más bien etnológicos, aunque también relacionados de alguna manera con el lingüista. Se mostrará cómo era el comercio del vino, al que se dedicaba su abuelo, la industria puntera de la seda y el mundo de la imprenta.

Pero para ello se necesita financiación, y el ayuntamiento sigue tocando a las puertas de varias administraciones. «Calculamos que necesitamos como mínimo 60.000 euros más», apunta el alcalde, quien confía que la Generalitat se implique incluyendo el espacio en su red de museos. Se espera que dentro de un año el proyecto ya sea una realidad, pero podría demorarse. En cualquier caso sí debe estar listo para antes de que acabe esta legislatura.

Fue en 2016 cuando empezaron los trámites para esta idea, que pasaba por la adquisición de la casa a sus propietarios, por parte del ayuntamiento, algo que se hizo en octubre de 2017 por 125.000 euros. Después se invirtieron 301.000 euros en acondicionarla, entre fondos europeos y de la Diputación.

El primer uso cultural que tendrá la Casa de la Paraula será la programación prevista por el ayuntamiento con motivo del 9 d’Octubre, los días 8, 9, 11 y 12, compuesta por varios conciertos de música y actuaciones teatrales.

Por otra parte, el mismo viernes por la noche la fachada del ayuntamiento se iluminó con los colores blanco y azul, en dos franjas, evocando la portada del famoso «Vocabulari».

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