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La crisis revela que diez trabajadores de Villalonga están de baja

El dimitido José Ripoll reprocha que el alcalde y su compañero del PP coincidieron en destituir a la concejala de Personal y después rectificaron

Alicia Gomis, Román Garrigós, Domingo García y José Ripoll, en un acto público antes de que se desatara la crisis de Gobierno.

«Todos los trabajadores del ayuntamiento merecen el mismo trato, aquí eso no ha ocurrido y es algo que no se puede permitir». Así se despidió, ante el pleno de Villalonga, el concejal del PP José Ripoll, que deja la corporación municipal con duras críticas a todo el equipo de Gobierno, integrado por Compromís, PP y Fer Poble, pero especialmente hacia la concejala de Personal, Alicia Gomis, de quien dijo que «no está preparada ni cualificada» para desempeñar ese cargo y a la que, una vez más, poco menos que acusó de amañar el tribunal del concurso para proveer en propiedad dos plazas de agente de la Policía Local.

Ripoll, entre aplausos de algunos de los asistentes a la sesión corporativa, no ocultó que se ha sentido «traicionado» por el alcalde y los concejales de Compromís y del PP porque, según dijo, primero acordaron retirarle las competencias de Personal a Gomis y después se echaron atrás. «He sido apartado y no se me ha informado», se lamentó el ya exconcejal popular, aplaudido en varias ocasiones y a la salida del ayuntamiento, mientras reprochaba que sus compañeros permanecían «impasibles» a esta situación de ninguneo y menosprecio político.

Según ha podido saber este periódico, el posible amaño del concurso de la policía local, con un tribunal que según Ripoll ha sido diseñado casi enteramente por personas del sindicato UGT, no es el único problema de Personal existente en este consistorio.

En este momento son diez los trabajadores municipales que están de baja, y hasta hace unos días eran once. Cuatro agentes policiales, una técnica de la «escoleta», una limpiadora del colegio público, una trabajadora social, un funcionario del departamento de Urbanismo, un auxiliar administrativo y el alguacil, a quien se ha enviado a construir nichos en el cementerio, están sin trabajar por problemas. Varios de ellos, señalan fuentes consultadas, por ansiedad o sentirse menospreciados por responsables políticos municipales, hasta el punto de haber llegado a presentar demandas ante los tribunales denunciando que han sido tratados injustamente.

En el mismo pleno del lunes el alcalde tampoco dejó bien parada a su concejala de Personal. Domingo García no ocultó, refiriéndose al concurso de los policías locales, que las cosas «se podrían haber hecho mejor» y que, bajo su criterio y el del grupo de Compromís, le parece «desacertado» que determinadas personas no estén en el tribunal, en clara referencia al jefe de la policía local y al concejal de Seguridad, que hasta ahora era el propio Ripoll. Aun así, García concluyó que el expediente «se ajusta a la legalidad» y que todo el proceso administrativo «ha sido avalado por la secretaria», pero garantizó que para próximos concursos de este tipo los tribunales contarán con personal del ayuntamiento.

Respecto a la destitución de Alicia Gomis como responsable de Personal, como le exigió José Ripoll, el alcalde reconoció, en declaraciones a este periódico, que le trasladó a la concejala esa petición, pero ella lo rechazó y, a partir de ahí, «dio explicaciones que fueron las adecuadas» y entonces decidió corregir su decisión y mantenerla en sus funciones.

Finalmente, respecto a la baja laboral de diez trabajadores municipales, el alcalde dijo que no hay por qué pensar que se trata de personas que hayan sido asediadas políticamente, sino que sufren alguna afección que les impide trabajar temporalmente, y añadió que cuando el actual gobierno local tomó posesión del cargo, en el mes de junio de 2019, «había once personas de baja».

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