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La EPA sitúa a la comarca en las peores cifras del paro de los dos últimos años

La tasa de desocupación crece un 1,6% en el segundo trimestre hasta el 17,5% y la de ocupación baja a su nivel más bajo desde el 2015

Un repartidor de comida a domicilio, durante el confinamiento en Gandia.

Un repartidor de comida a domicilio, durante el confinamiento en Gandia.

La crisis sanitaria del coronavirus se está llevando por delante todos los pequeños pasos que en los últimos años se habían dado hacia la recuperación económica. Después de casi una década arrastrando la brutal caída que azotó al país a partir del verano del 2007, la Safor iniciaba desde 2016 un camino que, en lo que a la cuestión laboral se refiere, iba sumando récord positivo tras récord positivo casi cada mes.

Pero a partir de marzo de este 2020 todo dio un giro inesperado. La pandemia obligó a parar la vida, a confinar a todo el país y a cerrar muchas empresas para que no colapsara el sistema sanitario. En apenas tres meses, el virus se llevó por delante prácticamente todos los empleos que se habían generado en los tres o cuatro últimos años. Esas cifras se vienen reflejando en las estadísticas mensuales del Labora y ahora ha sido la Encuesta de Población Activa (EPA) la que ha confirmado el hundimiento.

La comarca de la Safor registró, a final del segundo trimestre, la tasa más alta de desocupación desde el año 2018 y, al mismo tiempo, la más baja de ocupación de los últimos cinco años. Todo esto cuando registra, a su vez, la población en edad de trabajar más alta en varios años, con casi 109.000 personas.

En concreto, a finales del pasado mes de junio, la Safor registraba un 17,5% de desocupados, que en términos EPA significa personas activas, en búsqueda de empleo pero que en un momento dado no están ejerciendo un trabajo. Esa cifra supone un 1,6% más que el trimestre anterior (15,9%), con casi 900 personas paradas más, y unos tres puntos por encima del que se registraba a finales del año pasado, cuando en el cuarto trimestre había, según los datos de la EPA, 1.810 desocupados menos.

Hay que remontarse hasta los meses de julio, agosto y septiembre del 2018 para, con un 17,9%, encontrar un porcentaje similar.

Además, la Safor cerró el segundo trimestre de este 2020 con una tasa de ocupación del 59,39%, que es la tasa más baja desde el tercer trimestre del año 2015, hace cinco años. Eso en lo que supone al porcentaje respecto a la población activa, porque las cifras de parados alcanzaron su nivel más bajo en al menos seis años, con un total de 64.700, alrededor de 3.300 menos que el trimestre anterior. Supone un descenso de casi el 4% respecto al inicio del ejercicio 2020, lo que se traduce en la caída más abultada de personas ocupadas entre dos trimestres en al menos cinco años.

Solo hay que moverse por las zonas comerciales de la comarca de la Safor para darse cuenta de que el parón obligado por la pandemia ha hecho mella. No son pocos los locales que han bajado la persiana de forma permanente al no poder hacer frente a los gastos tras estar varios meses sin trabajar.

Asimismo, muchas familias están pasando por una situación muy complicada debido a que, de la noche a la mañana, se vieron sin el trabajo que les servía de sustento a sus familias.

Hay que tener en cuenta que son cifras recogidas hasta el pasado mes de junio. Las últimas cifras del paro que se dieron a conocer, las del pasado mes de agosto, cifraban en 15.700 los demandantes de empleo en las oficinas de Empleo de la Generalitat, llamadas Labora.

Los ERTE declarados en muchas empresas también tienen su efecto en las cifras del paro.

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