La situación del coronavirus en la comarca de la Safor ha dado un giro dramático en los últimos días. Desde mediados de septiembre, el ritmo de contagios se había relajado de forma importante, tanto que incluso resultaba sorprendente al comparar con otros territorios en los que se sucedían las medidas restrictivas. Los datos diarios hablaban de menos de diez contagios y en el hospital Francesc de Borja apenas había ingresados.

Parece el retrato de hace semanas pero esa era la foto tan lejos como a finales de la pasada. Es cierto que en los últimos día se había empezado a notar un incremento en los contagios pero nada hacia presagiar que el saldo de fin de semana, que suma los nuevos positivo del sábado y el domingo sería de 111 nuevos infectados. Se trata de la cifra más alta en prácticamente dos meses.

Esta coyuntura preocupa a las autoridades sanitarias de la comarca pero más lo hace cómo ha cambiado también la situación en el hospital. El informe diario del viernes reportaba 10 positivos, seis ingresados en planta y uno en UCI. Pero los presagios a mediodía del sábado ya eran mucho más pesimistas, cuando desde el departamento de salud informaban de que a esas horas ya iban por 44 positivos. El día acabó con un total de 52. Los ingresados ya eran más del doble, 13, y se mantenía uno en UCI.

El domingo no fue mucho mejor y al final de la jornada se informaba de 59 positivos. El número de ingresados ya se elevaba para cerrar la semana hasta los 19 y entraba uno más en el servicio de la UCI.

Ante esta situación, en el hospital Francesc de Borja de Gandia ya ven la posibilidad de abrir una segunda planta específica para ingresados por afección de la covid-19. Según fuentes sanitarias, el espacio ya está preparado para ponerse en funcionamiento en el mismo instante en que las camas de la actual sala destinada a enfermos de coronavirus se quede sin espacio. En todo caso, cabe aclarar que la presión hospitalaria en Gandia no es, por ahora, tan preocupante y el centro tiene capacidad para hacer frente a la situación.

Actividades extraescolares

Las autoridades sanitarias detallan algunos de los motivos que ha llevado a que la comarca experimente este cambio en apenas unos días. En un primer lugar apuntan a las actividades extraescolares de los pequeños, donde interactúan fuera de las aulas burbujas con otros niños y niñas y estos, a su vez con otros y sus familias y así un largo etcétera. Por otra parte están los encuentros sociales y familiares, donde las personas se relajan a la hora de utilizar las mascarillas o mantener la distancia. También se estima que el puente de octubre ha tenido sus efectos en esta nueva coyuntura.

Esta situación ha llevado ya al confinamiento de muchas aulas desde que se iniciara el curso y hasta de equipos de fútbol de la base, donde niños han dado positivos y han obligado a quedarse en cuarentena al resto de sus compañeros.

La concejala de Sanidad de Gandia, Liduvina Gil, insiste en la necesidad de «cumplir con las medidas de seguridad» y pide evitar al máximo posible las reuniones familiares o de amigos en las que se junten personas que no conviven habitualmente.

La comarca de la Safor ya fue en la primera ola una de las zonas con menor número de contagiados y ha mantenido esa tendencia en los últimos meses, después, eso sí, de que en verano fuera el centro de la pandemia. Fue a mediados de septiembre el número de contagios empezó a descender.