El coronavirus sigue cobrándose vidas en la comarca de la Safor. Las autoridades sanitarias reportaban a última hora de la noche del jueves otros tres fallecimientos de personas que se habían contagiado. El patrón sigue la tendencia que se viene registrando desde el inicio de la pandemia, es decir, que se sigue cebando con el colectivo de la tercera edad. Los tres últimos enfermos que han perdido la vida tenían 68, 92 y 84 años. Con estas muertes se suman ya una veintena en lo que va de segunda ola, con especial incidencia en el mes de noviembre y especialmente en las dos últimas semanas, cuando se acumulan 18. Desde el pasado mes de marzo el coronavirus se ha llevado a 51 vecinos y vecinas de la Safor.

La incidencia, además, vuelve a repuntar tras varios días en que se había logrado doblegar la curva de contagios. El departamento de salud pública sigue haciendo test PCR de forma masiva, con una media diaria de 400, que arrojan un porcentaje de positivos en torno al 20%.

Según la última actualización de la Conselleria de Sanidad, que se dio a conocer ayer como ocurre cada martes y viernes, la comarca acumula 509 contagios activos, con una incidencia acumulada de 281 por cada 100.000 habitantes, por lo que repunta ligeramente respecto de la hace tres días, que era de 240. La crecida más importante se vuelve a registrar en Tavernes de la Valldigna, que suma 21 contagios activos más que el pasado martes y vuelve a acercar su incidencia acumulada a los 500 casos, por encima incluso de la capital comarcal, Gandia, cuya diferencia respecto al dato anterior es de 19 nuevos casos activos y 285 por cada 100.000 habitantes.

Otro municipio en el que no dejan de crecer los contagios es Benirredrà. Actualmente hay 37 casis activos, que son seis más que hace cuatro días. Eso en una localidad tan pequeña supone una incidencia acumulada de más de 2.000 casos por cada 100.000 habitantes.

En Simat de la Valldigna han pasado de 4 a 13 casos activos, lo que ha llevado al ayuntamiento a tomar medidas restrictivas para evitar que se siga extendiendo. Así, según un comunicado hecho público en las redes sociales, los parques y jardines no se podrán utilizar para el esparcimiento y quedan limitados solamente al tránsito de personas, las instalaciones deportivas se cierran y se suspenden todas las actividades deportivas, igual que los parques infantiles, se suspenden las actividades extraescolares municipales y todas aquellas lúdicas o de tipo recreativo que había programado el consistorio.

En otros municipios como Tavernes de la Valldigna siguen manteniendo las restricciones de cierre de parques y espacios deportivos, a los que solo pueden acceder los jugadores y jugadoras federados para los entrenamientos y partidos.

En el hospital Francesc de Borja de Gandia continúan ingresadas 40 personas, de las que 6 están siendo atendidas en la unidad de críticos y otras 34 se encuentran en planta, según informan las autoridades sanitarias.

Los expertos siguen insistiendo en la necesidad de cumplir con medidas como el uso de la mascarilla, la distancia de seguridad y la higiene y también remarcan la necesidad de extremar precauciones durante las reuniones sociales y familiares, que suponen actualmente el principal foco de contagio con un alto porcentaje.