Es, desde hace unos meses, una imagen habitual. Una cola de coches espera ante la puerta del Centro de Salud de Tavernes de la Valldigna, concretamente donde antes estaban las urgencias. Ese espacio se destina ahora a la atención de personas sospechosas o contagiadas con coronavirus. La hilera de vehículos espera para que se les tome una muestra para realizarse un test PCR. La concejala de Sanidad, Mónica Palomares, explica que se hace de este modo, «para evitar que si hay contagiados salgan a la calle». La Policía Local colabora gestionando el tráfico los días que hay más pruebas programadas, para evitar colapsos.