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EL MURO DE DEFENSA DE TAVERNES

Un centinela que acusa el tiempo

El ayuntamiento ha tenido que actuar para reparar una grieta de la infraestructura construida hace ya 65 años para evitar avenidas

Inauguración del muro de 
defensa de Tavernes, el 18
de julio de 1955, bajo la alcaldía 
de Amado Vila y con la  presencia
del gobernador civil, Jesús Posada.
foto: valentín martín rodríguez.

Inauguración del muro de defensa de Tavernes, el 18 de julio de 1955, bajo la alcaldía de Amado Vila y con la presencia del gobernador civil, Jesús Posada. foto: valentín martín rodríguez.

En Tavernes de la Valldigna, «el muro» forma parte de la vida de los vecinos y vecinas. A nadie hay que explicarle dónde está o por dónde se va. Varias generaciones se han citado en esta infraestructura para juntarse con los amigos y divertirse, para pasar las tardes e incluso esos días de pascua en que no había colegio estar horas y horas jugando y charlando. Y no, no es ninguna pared. De hecho, está por debajo del nivel del suelo. En realidad es un canal y su nombre técnico es Proyecto de Defensa contra las Avenidas de la Montaña de les Creus. Se trata de una obra vital, que protege las viviendas y calles de la zona norte de la ciudad de las escorrentías que pueden bajar del monte en días en que llueve en mucha cantidad. Se le conoce popularmente como «muro» porque su función es esa, no dejar pasar el agua, aunque en realidad lo que hace es canalizarla hacia una acequia. Sí, el muro ha salvado en muchas ocasiones a Tavernes de problemas mucho mayores cuando se producen episodios ahora conocidos como DANA.

El ayuntamiento ha iniciado esta semana las obras de reparación de una grieta que se había formado en una de las paredes laterales del canal. Se localizó en la zona de la calle Castellets hace unos meses por parte de los técnicos, que hallaron otras repartidas por todo el canal. Los vecinos y partidos de la oposición, como Ciudadanos, reclamaron su reparación durante varios meses.

Tras una inspección se comprobó que la grieta se había formado por culpa de las profundas y fuertes raíces de los árboles que hay en el entorno. Tras un tiempo de tramitación administrativa, finalmente han empezado los trabajos que servirán para sellar un elemento de suma importancia, conscientes de que su deterioro podría suponer un auténtico problema, especialmente para quienes viven cerca, en caso de que se produjera una avenida. Para reforzar la seguridad y la efectividad de la reparación se han utilizado barras de vidrio de grafeno de alta resistencia e inoxidables, según explicaban desde el ayuntamiento a través de un comunicado. Las grietas se cerrarán con mortero.

De ese modo, el muro ya está de nuevo listo para seguir cumpliendo la misma función que se le fue encomendada cuando fue construido. Se inauguró de manera oficial el 18 de julio del año 1955, aunque no estaba del todo terminado, ya que las obras se fueron ultimando con posterioridad a esa fecha.

En aquellos años era alcalde del municipio Amado Vila Giner y al acto acudió el gobernador civil de Valencia, Jesús Posada, que, como curiosidad, cabe destacar que es el padre de Jesús Posada Moreno, quien fue presidente del Congreso entre los años 2011 y 2016 con el Gobierno del PP y Mariano Rajoy de presidente del Gobierno, además de ministro de los ejecutivos que presidió el también popular José María Aznar.

Desde 1948 a 1955

La construcción del muro de defensa se pensó algunos años antes debido a que unas fuertes riadas e inundaciones destrozaron muchas de las viviendas más humildes que había en la zona norte de la localidad, en la falda de la montaña. Aquel episodio se llevó por delante muebles, colchones o animales, que fueron a parar al río Vaca arrastrados por las aguas. Como explica Encarna Sansaloni, historiadora y cronista oficial de Tavernes, en su libro El tren Carcaixent-Dénia al seu pas per la Valldigna, las obras arrancaron en el año 1948, siendo alcalde Vicente Oltra Giner. Su coste fue de casi dos millones y medio de pesetas, como se recoge en una acta del 8 de marzo del 1955. Esta cantidad fue sufragada en parte por el Gobierno español a través de la Confederación Hidrográfica del Júcar.

El canal arranca en la Fonteta de la Mina y el barranco de Cantalot y transcurre, de este a oeste, abrazando todo el casco urbano de Tavernes de la Valldigna hasta desembocar en la acequia de Fontetes.

En el libro Historia de Tavernes de la Valldigna, de Vicente Gascón Pelegrí, se apunta que «de todas las obras proyectadas, la del muro fue la menos debatida y la que mereció mayores elogios de nuestros conciudadanos».

La reparación de la grieta de Castellets ha incluido la tala de dos árboles que dificultaban las labores y que podían hacer que este mismo problema se repitiera. El ayuntamiento ha aprovechado los trabajos para hacer una valoración del resto de grietas que se han detectado a lo largo del muro y también para reparar un pequeño agujero que se halló en la zona del instituto Jaume II el Just para evitar las filtraciones del agua.

El departamento técnico estudiará el resto de grietas y se evaluará cómo actuar en cada caso para evitar que estos problemas vayan a más. El muro ha permitido la modernización urbanística de la zona norte del municipio, ya que esta infraestructura ha jugado a la perfección su papel como barrera contra las avenidas en fuertes lluvias.

Una mota salvará ahora la parte baja del casco urbano

Un muro al norte para evitar las avenidas desde la montaña de les Creus y otro al sur, en este caso para contener posibles desbordamientos del río Vaca a su paso por el casco urbano, más concretamente por la urbanización Vergeret y su entorno. Tavernes de la Valldigna tendrá próximamente un casco urbano protegido contra inundaciones tanto en su parte alta como en la baja. Desde que empezaron las obras hasta se inauguró el canal de les Creus pasaron siete años. No se disponía de los medios ni de la tecnología actual para desarrollar el proyecto. Sin embargo, el asunto del muro contra riadas del Vaca va camino de superar ese tiempo.Fue en 2014 cuando se empezó hablar de esa infraestructura, ya que se intuía que Acuamed, empresa del Ministerio de Medio Ambiente, no iba a ejecutar el proyecto de laminación que quedó en suspenso. A día de hoy el proyecto, que finalmente es una mota de tierra de hasta metro ochenta de altura que permitirá la «naturalización» del margen del río con la plantación de especies autóctonas, está a la espera de cumplimentar todos los trámites administrativos después de que el Ayuntamiento de Tavernes y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) hayan protagonizado años intercambiándose el proyecto para añadir modificaciones. Esta infraestructura tiene un coste de 900.000 euros, inversión que el consistorio espera compartir con la Diputación de Valencia, que destinará 250.000 euros, y con el Gobierno, del que espera otros tantos para adecuarlo al proyecto de Vía Verde del tren Carcaixent-Dénia. Entre finales de la pasada legislatura y esta se han ultimado los detalles de la obra. 

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