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La pandemia retrasa una iniciativa que no se aplicaría antes de dos años

Si la propuesta fracasa quedaría la opción de que la Ribera y la Valldigna firmen su propio acuerdo

Futuro refugio de animales

Futuro refugio de animales

Oliva tiene un acuerdo para la gestión de animales abandonados con la protectora Vedama, muy activa en la comarca y valorada por los ciudadanos que, por uno u otro motivo, requieren sus servicios. Y Gandia firmó hace apenas unos meses un contrato con la Sociedad Protectora de Animales y Medio Ambiente de la Safor (Spama) para que se haga cargo de este mismo servicio durante un periodo que será de dos años. Spama dispone de un albergue, catalogado debidamente como núcleo zoológico por la Generalitat, en la partida de la Banyosa, muy cerca del casco urbano y, por lo tanto, muy accesible a la población.

Por eso los dos ayuntamientos no tienen prisa y, menos aún, precipitarse con un convenio entre las mancomunidades de la Safor, la Ribera Alta y la Ribera Baixa para la gestión de los animales abandonados en estas tres comarcas.

Bien es cierto que, entre los retrasos a la hora formalizar los acuerdos de adhesión, entre otras causas por culpa de la pandemia del covid-19, y la construcción de las instalaciones, con un albergue en Tavernes de la Valldigna en el caso de la Safor, se estima que la puesta en práctica real de este proyecto no se produciría antes de año y medio o dos años.

Otra cosa es que la propuesta no salga adelante. Bien porque Gandia y Oliva opten por mantener sus propios servicios, bien por otra causa, en ese caso deberían ser las mancomunidades de la Ribera las que decidan si siguen adelante, posiblemente con la participación de los municipios de la Valldigna.

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