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Un golpe a la promoción turística de Tavernes

El ayuntamiento confía en un nuevo recinto en el sector 17 para la salvación de estos eventos

Uno de los festivales que se celebran en la playa de Tavernes de la Valldigna. | LEVANTE-EMV

La sentencia que obliga al Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna a tomar medidas para evitar el ruido de los festivales de la playa que molestan a los vecinos no solo pone en jaque la celebración de estos grandes eventos musicales sino también la propia política de promoción turística del municipio.

En los últimos años, Tavernes había fiado gran parte de su política en esta materia a los festivales de gran formato, toda vez que la playa ya acogía dos, el Iboga Summer Festival, del que se habían celebrado tres ediciones antes del parón obligado por la pandemia, y el Mediterránea, con dos. El pasado verano iba a sumarse un tercero, que también se aplazó, el Octocpus Festival, dedicado a la música electrónica y hermano del Medusa, que se organiza en Cullera en agosto. A estos se le une el Festivern, que tiene lugar en el municipio desde hace ya 10 años en Nochevieja.

Con todo, Tavernes acude a los eventos turísticos con la marca «Un mar de músiques», que incluía otros eventos de menor formato como el Desllunat-Pop al Carrer o el Sete Sois Sete Luas y bajo la bandera de municipio amable para los festivales. Tanto es así que los promotores de este tipo de eventos suelen llamar asiduamente a la puerta del despacho del concejal Josep Llàcer para ofrecerle proyectos.

Al Gobierno local le gusta decir que este tipo de eventos ponen al municipio en el mapa nacional y atrae a visitantes, que incluso llegan de otros países, que de otro modo no conocerían la localidad. Cada año miles de personas acuden a Tavernes atraídas por la calidad de los grupos tanto nacionales como internacionales que han pasado por los escenarios de los diferentes festivales veraniegos en los últimos años.

Su presencia es especialmente beneficiosa para los negocios de la playa, que ven como durante unos días se llenan bares, restaurantes, cafeterías, heladerías, tiendas y supermercados.

Aceplat pide «entendimiento»

El presidente de Aceplat, la asociación de empresarios de la playa, Santi Escrivà, reconoce que son días en que «se gana dinero». La celebración de festivales «permite que podamos contratar gente. No solo los bares, sino todos los negocios», indica. El empresario, al mismo tiempo se muestra comprensivo y señala que «si van a dar problemas y la gente no quiere que se hagan lo tenemos que aceptar porque no se trata de hacer mal a unos para que otros vivan bien». El presidente de Aceplat aboga por un «entendimiento» entre los vecinos y el ayuntamiento para que no desaparezcan.

Estos eventos han atraído a nombres como los de Emir Kusturica o Julian Marley, hijo del mítico Bob Marley o los de los grupos e intérpretes españoles Izal, Alfred Garcia (OT), Ivan Ferreiro, Sidecars, Rulo y la Contrabanda, Dorian o Sidonie, entre otros.

Sin embargo, la resolución judicial emitida a instancias de 27 propietarios que presentaron una denuncia por las molestias causadas por el ruido de la música lo deja todo en el aire.

El Gobierno local ya ha anunciado que va a recurrir la sentencia pero, como es lógico, existe la posibilidad de que la justicia mantenga su postura y dificulte mucho la celebración de los festivales. En ese aspecto, el alcalde, Sergi González, recordaba ayer que la tabla de salvación puede ser el «festivalódromo» del que Levante-EMV informó el año pasado y que el ayuntamiento quiere habilitar en el sector 17, al sur del término municipal de la playa. Se trata de terrenos urbanizables que en su mayoría pertenecen a empresas. Lo que busca el la administración es que estas mercantiles cedan las tierras a todas aquellas promotoras que quieran organizar festivales. El consistorio, por su parte, facilitará las licencias a las empresas.

La ventaja es que la zona se encuentra alejada de los edificios de la playa, lo que minimizaría la contaminación acústica pero lo suficientemente cerca como para seguir beneficiando a los negocios.

El alcalde explica que la pandemia ha paralizado su puesta en marcha y confía en que los próximos meses sean propicios para cerrar esta cuestión.

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