El precio de la vivienda de segunda mano incrementó su valor en un 39,3% en la ciudad de Oliva durante el pasado año 2020, según datos del Índice Inmobiliario Fotocasa dados a conocer ayer.

En el documento no se aportan argumentos sobre esa sin duda impresionante subida del valor de la vivienda usada en esta ciudad de la Safor precisamente durante un año atípico y marcado por la pandemia del coronavirus y sus consecuencias sanitarias, económicas y sociales.

Según ese balance anual la mayor subida entre los municipios de la Comunitat Valenciana se produjo en Canet d’en Berenguer, donde aumentó un 58,5%, seguida l’Olleria (48,2%) y de Oliva. Ningún otro municipio de la Safor, sufrió desviaciones al alza tan importantes.

En la parte contraria, y siempre para la vivienda usada, el Índice Inmobiliario Fotocasa atribuye una importante caída en el valor en la ciudad de Gandia, que sitúa en el 13%. Este también significativo descenso es inferior a los que se han registrado en Alboraya (34,8%), Benidorm (15,1%), Torreblanca (13,9%) o Elx (13,3%).

También en la Safor, el balance de 2020 ofrece un dato a tener en cuenta. El municipio de la Font d’en Carròs se sitúa entre los más baratos de la Comunitat Valenciana para quienes quieren adquirir una vivienda usada, con 721 euros el metro cuadrado, solo por detrás de Corbera (518), Sant Joan de Moró (610), Callosa de Segura (712) y Monòver.

En general, la vivienda usada ha subido un 2% en el conjunto de la Comunitat Valenciana durante el año pasado y se sitúa en 1.437 euros el metro cuadrado.