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El número de nacimientos desciende un 42% en la última década en la Safor

Esta situación ha llevado a Educación a rebajar la ratio de los colegios de Oliva a 20 alumnos por aula

La gran crisis económica que azotó el país durante más de siete años, la que dejó a miles de familias sin trabajo, ni ingresos, ni vivienda, la que llenó los comedores sociales y desbordó los servicios sociales, la que provocó que los menos de 25 años y los mayores de 55 no recibieran apenas ofertas para trabajar no solo tuvo consecuencias económicas. Aquel gran terremoto tuvo también unos efectos en el ámbito demográfico que aún hoy, cuando se considera que la situación se ha recuperado -aunque azota otra crisis por culpa del coronavirus-, se sigue notando su influencia.

Uno de los aspectos más evidentes es la bajada de población registrada desde los primeros años del estallido de la crisis y que ha llevado aparejada otra: el importante descenso de la natalidad.

En ese aspecto, la comarca de la Safor ha visto como en la última década el número de niños y niñas que han venido al mundo ha descendido en un 42%.

El año 2008 se alcanzó el pico máximo de nacimientos en el global de los pueblos de la Safor, con un total de 2.056. El último dato que ofrece el portal estadístico de la Generalitat Valencia, que es de 2019, apunta que el número de bebés que nacieron en el área de influencia del hospital de Gandia no llegó a los 1.200. En concreto se registraron 1.190. Fueron, por tanto, 866 alumbramientos menos, lo que supuso un 42% en la última década.

De hecho, a partir de ese 2008 se inició un descenso imparable que llevó al 2019 a ser el año con el menor número de nacimientos de toda la serie histórica, que arranca en el año 1992. Es decir, que en 27 años no había nacido un número tan bajo de bebés en la comarca de la Safor,

En algunos municipios como el caso de Gandia, por ejemplo, el descenso es muy llamativo. La capital comarcal pasó dee 914 nacimientos en 2008 a 548 en 2019, lo que supone un 40% menos de nacidos. Oliva presenta un 43% menos de nacimientos, al pasar de 342 a 198 (el año anterior, 2018, aún fue más bajo con 167). En Tavernes de la Valldigna el descenso fue menor, al pasar de 171 a 116 y un 32% menos de nacidos.

Algunos de los municipios que más han notado ese fenómeno son Alfauir, que ha pasado de 10 a apenas 2 nacidos (-80%), Almoines, que de 41 en 2008 vio como en 2019 llegaban 9 niños y niñas (-78%), o Beniarjó, que bajó de 21 a 7 (-66%).

Las causas de este descenso hay que buscarlos en la crisis económica que no solo provocó una reducción importante de población, especialmente por la marcha de miles de extranjeros que habían llegado buscando trabajo en el que antaño fue un próspero país, pero también en el cambio de hábitos provocado por la incertidumbre que precisamente generó la crisis en los más jóvenes.

La falta de expectativas laborales, la inestabilidad que genera actualmente el hecho de tener un trabajo temporal o el temor a que vuelva a ocurrir lo mismo que durante los años de la crisis ha hecho que muchas familias se lo piensen dos veces a la hora de planificar la llegada de nuevos miembros.

Esta situación, por ejemplo, ha provocado que la Conselleria de Educación haya decidido rebajar la ratio de las aulas de infantil para el próximo curso en Oliva hasta los 20 alumnos, lo que ocurre por primera vez en la historia debido al descenso de la natalidad.

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