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La primavera menos playera que se recuerda

Desde el 13 de marzo Gandia ha izado la bandera roja o amarilla 32 ocasiones frente a apenas 9 con el distintivo verde. La temperatura del agua y las restricciones han dibujado estampas desiertas en la arena

Un socorrista de la Cruz Roja en manga larga, en una de las postas de vigilancia de la playa de Gandia, completamente vacía, este mes de abril.   | LEVANTE-EMV

Un socorrista de la Cruz Roja en manga larga, en una de las postas de vigilancia de la playa de Gandia, completamente vacía, este mes de abril. | LEVANTE-EMV

Los casi cuarenta días transcurridos entre 13 de marzo y hoy han permitido poner en blanco sobre negro una evidencia tan incontestable como que el éxito de la asistencia de personas a las playas depende fundamentalmente de la meteorología. Y en este caso no cabe otro argumento más que señalar que ha sido el inicio de primavera más invernal que se recuerda en años y, por lo tanto, la temporada de playa más floja.

Según datos de la Cruz Roja, que tiene abierto el servicio de vigilancia y socorrismo, en la playa Nord de Gandia la bandera verde, que anuncia buenas condiciones para tomar el baño, ha ondeado apenas 9 ocasiones desde el 13 de marzo. En cambio, las amarillas, que indican precaución, han sido 16, el mismo número que las banderas rojas, que prohíben expresamente meterse en el agua, entre otras causas por el riesgo de ser arrastrados por las corrientes.

Pero es que, además, la temperatura del agua del mar osciló, en marzo, entre los 14 y 15 grados, mientras que en este abril se situó en una máxima de 17. Poco menos que una «ducha fría» que solo ha animado al baño a los más atrevidos, y con constante ejercicio físico para no entrar en fase de hipotermia. Aun así, la mala mar desaconsejó cualquier chapuzón en la mayor parte de las jornadas.

En el aire las temperaturas también han sido bajas, entre cinco y ocho grados por debajo de la media en esta época del año. Y la lluvia, que ha hecho acto de presencia en numerosas jornadas, ha puesto la guinda al que ha sido el inicio de primavera menos playero. La manga larga, incluyendo a los propios socorristas, ganó por mucho a los días de calor y manga corta.

En estas circunstancias, los socorristas de la Cruz Roja narran a este periódico que no tenido que realizar ninguna intervención relevante, y mucho menos rescates, cuando en años precedentes (salvo 2020, cuando la playa estuvo cerrada por la pandemia del coronavirus) sí se contabilizaron intervenciones para atender a los bañistas.

Es más, miembros del equipo de 14 personas que están al frente del dispositivo señalan que se han preocupado más de abrigarse y ponerse a resguardo de la lluvia que de vigilar, porque, algunas veces en semanas completas, el aspecto era de una playa desierta.

A estas circunstancias se une lo atípico de la Semana Santa. Con la Comunitat Valenciana cerrada para evitar la llegada de turistas de otros lugares, la playa ha vivido de la población autóctona, muy lejos de aquellas jornadas, especialmente de Jueves Santo a Domingo de Pascua, en que la arena se parecía a los días de verano.

La playa de Gandia es la primera de la Comunitat Valenciana en quedar «abierta» de servicios. Desde antes de Fallas el ayuntamiento dispone vigilancia y socorrismo y activa los dispositivos para que los visitantes encuentren todas las comodidades. El resto corresponde a la meteorología que este año no ha contribuido en nada, pese a lo cual a partir de la próxima semana, cuando ya se entra en mayo, la Cruz Roja amplía su operativo para ampliar el control a todos los tramos de la playa gandiense.

«Esperemos que haga más calor y buen tiempo», indican responsables de la Cruz Roja, que se preparan no solo por un incremento de la temperaturas que sería lo lógico, sino también ante el posible fin del Estado de Alarma y la apertura de las «fronteras» autonómicas que permitirá la llegada de visitantes de toda España.

Si la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) acierta en sus pronósticos, la Safor registrará, al menos hasta el próximo domingo, días nada propicios para ir a la playa. Así, las lluvias que afectaron ayer a la comarca se mantendrán, incluso reforzándose en intensidad, para el día de hoy y la primera mitad del viernes. Por la tarde baja la probabilidad de lluvias, pero de nuevo el sábado y el domingo se anuncian chubascos persistentes en toda la zona. Aunque queda mucho para entonces, a partir del lunes las condiciones mejorarían. Respecto a las temperaturas, en ningún momento se espera que superen los 20 grados. Es el martes cuando ya se pronostica que el termómetro llegue a 24 grados en Gandia, acercándose así a lo que es normal en esta época del año.

La otra cara Las temperaturas más frescas favorecen a la agricultura y al medio ambiente

Como nunca llueve a gusto de todos, y tampoco las temperaturas más o menos fresca agradan por igual en todos los ámbitos, esta primavera, que le siguió a un mes de febrero extremadamente cálido en la Comunitat Valenciana, está siendo positiva para el campo. No solo porque ya hay zonas en las que se han acumulado, en diferentes episodios de lluvia, un centenar de litros por metro cuadrado, sino también porque las temperaturas más frescas impiden acelerar el ritmo biológico de las plantas antes de tiempo. Por ese motivo, tanto para la agricultura como para el conjunto de los ecosistemas naturales esta primera parte de la primavera está resultando positiva y, además, permite incrementar reservas de agua de cara al verano.

Más lluvias La previsión mantiene el mal tiempo al menos hasta el próximo domingo

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