Agentes de la Guardia Civil del grupo de investigación adscritos al cuartel de Tavernes de la Valldigna, en colaboración con otros de la Unidad de Seguridad Ciudadana (Useic) de la Compañía de Gandia, han llevado a cabo en la capital de la Safor una operación relacionada con el tráfico de sustancias estupefacientes y la prostitución que se ofertaba en algunos domicilios desde hace años.

La operación policial, que sorprendió a vecinos y transeúntes, movilizó a dos unidades de la Guardia Civil que estacionaron sus vehículos en la calle Colón, junto a la antigua gasolinera del Hotel Ernesto, y los agentes custodiaron la los accesos a uno de los grandes edificios donde se desarrolló parte del operativo.

Los agentes de la Useic controlaron los accesos al edificio donde se desarrollaba el registro domiciliario mientras los efectivos de la Policía Judicial y de Investigación del cuartel de Tavernes de la Valldigna llevaban a cabo sus indagaciones, de las cuales todavía no se han dato detalles sobre si ha habido detenidos.

Justo en ese lugar de Gandia se han formulado numerosas denuncias de vecinos que reclamaban más vigilancia y actuaciones policiales para erradicar la existencia de pisos en los que, según aseguran, se ejerce la prostitución, una actividad que genera muchas molestias.

Desde hace años las quejas han llegado al Ayuntamiento de Gandia, indicando que, tanto de día como de noche, la presunta actividad delictiva se venía desarrollando en algunos de esos edificios. Y también denunciaban que sus peticiones de más presencia policial casi nunca se atendían.

Según fuentes consultadas, en la operación de la Guardia Civil se ha identificado a varias personas, y no se descarta que ahora se investigue si alguna de las personas que presuntamente ejercía la prostitución en las viviendas estaba retenida contra su voluntad.