Hay muchos vecinos y vecinas de la comarca de la Safor que no entienden del todo bien el proceso de vacunación. En principio, todo el mundo sabe que debe estar atento al teléfono por si le llega un mensaje SMS con la cita tanto de la primera como de la segunda dosis de la vacuna. 

Sin embargo, ocurre, en ocasiones, que de repente alguien te llama del centro de salud y te pregunta si puedes ir ya mismo a inocularte el medicamento. Esta cuestión resulta sorprendente para mucha gente, que incluso se queda algo extrañada del aviso. No siempre la cita es para el momento, en ocasiones es para el mismo día pero unas horas después o para el día siguiente.

¿A qué se debe esta situación? El motivo es que una vez acaba la vacunación en los diferentes puntos, los viales sobrantes se envían a los centros de salud o consultorios. Los responsables de los mismos son quienes se encargan, entonces, de decidir cómo distribuir esas dosis que, dicho sea de paso, no se puede almacenar porque, especialmente si se trata de Pfizer tienen un tiempo de caducidad de unos cinco días desde que se descongelan. Es entonces cuando se producen estas llamadas, que siempre son a personas que, lógicamente, están dentro del grupo de edad que corresponde vacunar en ese momento, algo que resulta primordial y que no permite que nadie se «cuele» como ocurrió con algunos cargos públicos durante los primeros días de vacunación en las residencias.

El principal objetivo es aprovechar al máximo todos los viales que lleguen y, como es lógico, que no se detenga el ritmo de vacunación para tratar de alcanzar los objetivos de inmunización en el tiempo previsto.