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patria y vida

La fascinación de la dictadura cubana por la muerte se refleja en el icónico lema de Patria o Muerte. Ahora, 62 años después de la revolución de Fidel Castro, al régimen se le atraganta un reguetón que pone del revés el eslogan revolucionario. La canción Patria y Vida, de Yotuel Romero, Gente De Zona, Descemer Bueno, Maykel Osorbo y El Funky, enmienda el histórico lema de la sexagenaria dictadura comunista. «No más mentiras -dice la canción-. Mi pueblo pide libertad, no más doctrinas. Ya no gritemos patria o muerte sino patria y vida. Y empezar a construir lo que soñamos. Lo que destruyeron con sus manos». La canción confronta la vida con la muerte, el amor con el odio, la inclusiva conjunción «y» con la amenazante «o».

«Hoy en Cuba el hambre se comió el miedo». Los versos de Patria y Vida son el símbolo de un pueblo exhausto con su «dignidad pisoteada», que este mes salió desarmado a las calles pidiendo libertad. Reivindicando la vida frente a la muerte, la libertad frente a la opresión. Simple y sencillo. En palabras de la escritora Wendy Guerra «Cuba se come cruda, sin sal y sin condimentos. Hay que llamar a los dictadores dictadores. Está bueno ya de intelectualizar el tema de Cuba. Hay que asumirlo de una vez como el final de la utopía». El pueblo reclama libertad porque está cansado de vivir sin derechos civiles, políticos ni económicos.

La reacción del gobierno cubano a las manifestaciones populares ha sido la represión: armar a sus fieles con bates de beisbol y palos. El presidente cubano y primer secretario del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, hizo un llamamiento explícito a la confrontación civil: «Estamos dispuestos a todo y estaremos en la calle combatiendo. La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios». También bloqueó la información, apretando aún más la mordaza a las libertades de expresión e información. La empresa estatal proveedora única en Cuba de telefonía y conexión inalámbrica bloqueó internet, redes sociales y mensajería. En paralelo se activaron las detenciones y amenazas a blogueros, yutubers, poetas, artistas y cantantes que se atrevieron a protestar contra el régimen. Todas las dictaduras, sean de derechas o de izquierdas, sólo son sostenibles mediante el miedo, la represión y la mentira.

Algo ha mejorado Cuba en las últimas décadas y ya no se aplica con el mismo rigor la receta del Che Guevara de 1964: «hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario...». Ahora utilizan los palos. El escritor Jacobo Machover afirma que, desde siempre, incluso antes de ser revolucionario, el mitificado Che le profería culto a la muerte, e implantó en los años 60 los campos de trabajo forzado donde encerraron a homosexuales, católicos y adeptos de las religiones afrocubanas. El aparato represor siempre ha sido la espina dorsal del régimen cubano.

La reacción del Partido Comunista de España, hermano del Partido Comunista de Cuba, merece algún comentario. La condición de «hermano» no es una metáfora arbitraria, sino que es el mismo PCE el que considera al PCC como hermano en su manifiesto del pasado 12 de julio. El tema es relevante, ya que el comunismo español tiene a dos ministros en el Gobierno: Yolanda Díaz y Alberto Garzón. Por eso el gobierno en pleno se cuida mucho de responder a la sencilla pregunta de si Cuba es una dictadura. No hay que importunar a los comunistas…

La declaración del PCE muestra su apoyo incondicional al gobierno cubano y sigue la estrategia que describió Wendy Guerra de «meter en el potaje al embargo y a los norteamericanos, aludiendo a una posible intervención del Imperialismo Yanqui». Por supuesto, ni una sola referencia a los derechos humanos, a la libertad de expresión y manifestación, a los palos y bates de beisbol ni a las detenciones y desapariciones… Eso sí, dejan muy claro que «como expresó el propio presidente Díaz-Canel las calles son de los revolucionarios». Es una forma de constatar la realidad: las calles, la isla entera y lo que en ella hay, no son de los cubanos sino de los revolucionarios. Y los revolucionarios son marxistas-leninistas, cuya dictadura es la dictadura del proletariado. Y si a alguien no le gusta, le acariciarán la cara con un bate de beisbol.

Yotuel, uno de los creadores de Patria y Vida, apela a «luchar por una Cuba inclusiva, donde podamos vivir todos, aunque pensemos diferente» y el cantautor mimado del régimen, Silvio Rodríguez, reconoce ahora que ha «aprendido que la gente está jodida, muy jodida, mucho más jodida de lo que pensaba». En estos momentos críticos para un pueblo al que nos une la lengua, la historia y la cultura, podemos unirnos al grito profundo de un país que aspira a decir ya de una vez ¡Viva Cuba libre!

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