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Un centenar de picaduras de medusa en el mes de junio

Cruz Roja de Gandia realizó el mes pasado 256 asistencias en la costa Hubo que lamentar la muerte de dos hombres en la playa por infarto

Socorristas de Cruz Roja en una de las torres de vigilancia de la playa Nord, el miércoles. | J.C.

Socorristas de Cruz Roja en una de las torres de vigilancia de la playa Nord, el miércoles. | J.C.

Los socorristas y servicios médicos de Cruz Roja apostados en la playa de Gandia atendieron 100 picaduras de medusa en junio, según el balance que cada mes comunica la entidad humanitaria al ayuntamiento. Es la cifra más elevada desde que comenzó la campaña de vigilancia, el pasado mes de marzo. De hecho, de marzo a abril no se registró ninguna picadura, y en mayo solamente una. La cifra tiene que ver, lógicamente, con el aumento progresivo de la temperatura media del agua, de los 15 grados de marzo a los 20º de junio, y con la mayor afluencia de los bañistas a la costa.

Las corrientes marinas acercan los bancos de medusas, pero la playa de Gandia, a diferencia de las calas, tiene la ventaja de que, cuando sopla el viento del sudoeste (también llamado garbí), que por otra parte es el predominante, las temidas medusas se desplazan al norte y apenas duran un día en la costa, según explica el jefe de playas de Cruz Roja, José Vicente Belmonte. Esta semana se han visto más, precisamente por la estabilidad atmosférica.

Otro elemento que ayuda a reducir la presencia de estos animales pelágicos con tentáculos es la recogida que realiza a primera hora la Cofradía de Pescadores de Gandia. Este verano se ha reeditado el convenio de colaboración con el ayuntamiento. Las primeras barcas que realizan estas acciones de limpieza salieron el 10 de julio y finalizarán el 12 de septiembre. Con esta iniciativa los turistas reducen el peligro de encontrarse con una medusa, y a la vez la cofradía obtiene un ingreso extra.

En junio Cruz Roja realizó un total de 263 intervenciones. En lo que va de temporada hay que lamentar dos fallecimientos, ambos por infarto. Uno el 7 de junio, un francés de 59 años en la playa Nord. Y otro el 12 de junio, un hombre al que le sobrevino la dolencia mientras tomaba el sol en l’Auir. Este último sucedió cuando esta playa todavía no tenía abierta la campaña de socorrismo. También se han salvado vidas, como una mujer de 56 años que quedó inconsciente tras salir del agua hace unos días y fue evacuada al hospital. Incluso animales, como un delfín, el pasado mes de abril. Por otra parte, en junio se atendieron 14 picaduras de otro tipo o alergias, 6 lipotimias, hubo 3 rescates con evacuaciones no urgentes, 2 menores y 1 mayor extraviados y posteriormente devueltos con sus familiares, y 38 baños con silla anfibia para 55 usuarios.

En Cruz Roja Gandia trabajan cada día 45 personas, entre sanitarios y socorristas. «La de Gandia debe ser la playa más vigilada de España, cada 250 metros hay una torre con uno o dos socorristas», asegura Belmonte. Cruz Roja también gestiona el servicio en las playas del sur de la Safor, como Daimús, Bellreguard, Miramar y Guardamar, que comenzó a mediados de junio.

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