El vicepresidente segundo y conseller de vivienda y arquitectura bioclimática Rubén Martínez Dalmau firmó ayer un convenio con el alcalde de Oliva, David González, que le permitirá ejercer el derecho de tanteo y retracto en las operaciones inmobiliarias para poder conseguir un parque de viviendas públicas y atender necesidades habitacionales urgentes.

Martínez Dalmau explicó que el convenio permite al consistorio optar a las subvenciones que la Conselleria tiene para este fin, y que alcanzan los diez millones de euros.

Para el vicepresidente, es «una gran oportunidad para que los ayuntamientos puedan formar parte, de manera activa, de las políticas de vivienda e implicarse en la gestión». Ya son muchos los ayuntamientos de la Comunitat Valenciana que se han adherido a esta iniciativa, entre ellos, Gandia.

El municipio de Oliva está incluido en las Áreas de Necesidad de Vivienda (ANHA) dada la gran carencia de vivienda pública disponible y las considerables emergencias habitacionales. Algunas de ellas han sido resueltas por viviendas de la Conselleria en municipios próximos.

Según resaltó Martínez Dalmau, otra ventaja es que se asegura una mayor proximidad en los servicios, lo que supone una capacidad de actuación más rápida.

Por su parte, el alcalde de Oliva declaró que «los ayuntamientos somos las administraciones más próximas a las personas. Por eso desde el gobierno municipal celebramos la cesión del derecho de tanteo y retracto».

ARRUR en marcha

El vicepresidente destacó la inversión que la Generalitat está realizando en Oliva y que ha supuesto que «se haya invertido siete millones de euros en dos Áreas de Regeneración y Renovación Urbana Rural (ARRUR)».

Uno de los ARRUR supone las obras de edificación de cuatro viviendas en el centro, la rehabilitación de 40 viviendas y las obras de reurbanización y gestión técnica.

El segundo ARRUR comprende la rehabilitación de 60 viviendas en el centro histórico y la renovación de 12 más, las obras de reurbanización y un programa de realojamientos.

Por otra parte, la Conselleria también tiene en fase de implementación en Oliva el proyecto del Rajolar. Con él se pretende la regeneración de la zona de las antiguas fábricas de cerámica con sus emblemáticas chimeneas.