Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

PP, Compromís y Fer Poble cumplen su pacto y aúpan a Garrigós en Villalonga

Será la quinta alcaldía del PP en la Safor

Román Garrigós se dirige a la corporación en su discurso tras tomar posesión del cargo. | T. Á. C

Román Garrigós se dirige a la corporación en su discurso tras tomar posesión del cargo. | T. Á. C

El guión estaba escrito desde hacía dos años. No hubo giros inesperados, sorpresas ni sobresaltos. Ni siquiera emoción porque Domingo García, alcalde de Villalonga, de Compromís, durante la primera mitad de la legislatura, ya dejó claro en su discurso de renuncia que iba a cumplir el pacto firmado con el PP y Fer Poble tras las elecciones de mayo del 2019 y, contra el criterio de su propio partido que optaba por cumplir los preceptos del Botànic, anunciaba que tanto él como sus compañeros de grupo iban a dar paso, sin ningún tipo de problema, a su sustituto, el popular Román Garrigós.

Lo que ocurrió ayer en el Ayuntamiento de Villalonga no fue más, por tanto, que la consagración del pacto político más raro de toda la comarca, con Compromís y PP como actores y Fer Poble como socio necesario para cumplir el objetivo de evitar que el socialista Enric Llorca volviera a ponerse al frente del Gobierno local.

En Villalonga, la vida política no ha sido precisamente tranquila en los últimos años. Por eso, pese al pacto, había cierta expectación por qué ocurriría después de las discrepancias entre el ya exalcalde y su socia de gobierno, Alícia Gomis, de Fer Poble, a quien retiró sus competencias en personal hace unos meses. García no eludió la cuestión y explicó que «tuve que asumir la delegación porque la gestión de personal no puede estar mediatizada por un sindicado o una persona», un aviso que también lanzó a quien minutos después se convertiría en su sustituto. El ahora concejal avisaba que «cuando haya algo que me parezca mal, lo criticaré».

Al margen de esta cuestión animaba Garrigós «a seguir trabajando por el bien del pueblo, por encima de intereses personales o partidistas». Con eso y un extenso repaso a su gestión, Garcia daba por concluida su etapa al frente del consistorio ante un salón de plenos desangelado, sin el ambiente de las grandes ocasiones.

Algo más de aforo contó, en cambio, la sesión posterior, especialmente por la presencia de la cúpula comarcal y provincial del PP, con el presidente de Valencia, Vicent Mompó, el coordinador de la Safor, Avelino Mascarell, el portavoz de Gandia, Víctor Soler y otros alcaldes, concejales y representantes populares de municipios próximos como Pepe Todolí, de Oliva.

Tras 20 minutos de receso, a las 10.45 daba inicio el pleno que serviría para elegir a la persona que iba a ocupar el puesto que acababa de quedar vacante.

Tomó la palabra la secretaria municipal, quien hizo lectura de la legislación y de las personas que se presentaban como candidatas. Citó a los candidatos de todos los partidos, lo que incluía al otro edil de Compromís, a Alicia Gomis de Fer Poble y Enric Llorca, del PSPV. La votación fue en secreto. Aunque se instaló una urna, finalmente no se utilizó y cada miembro de la corporación escribió su voto en una papeleta y la entregó en mano a la secretaria que pasó a hacer el recuento. Como estaba previsto, solo hubo votos para dos candidatos: Román Garrigós, del PP, y Enric Llorca, del PSPV. El resultado fue el esperado, con seis votos para el primero y cinco para el segundo.

«Haremos un pueblo más bonito»

Tras su elección, improvisaba un pequeño discurso en el que felicitaba a García por su trabajo al frente del consistorio y aseguraba la continuidad en la forma de trabajar. «Haremos de Villalonga un pueblo mejor y más bonito», aseguraba. Al partido de la oposición, el PSPV, le pedía que «fiscalice al gobierno pero que acabe con la crispación».

El portavoz de los socialistas, Enric Llorca, por su parte, felicitaba al nuevo alcalde y le deseaba «que lo hagas lo mejor posible, no por tu bien, sino por el del pueblo de Villalonga». Al acabar, Llorca, que fue alcalde del municipio durante ocho años, se acercó a dar la mano de forma cordial y deportiva a Garrigós, en un gesto que tuvo lugar ante de todos los representantes del PP que se encontraban en el salón de plenos en ese momento.

Con esta elección, el PP consigue su quinta alcaldía en la Safor tras Xeraco, Daimús, Beniflà y Castellonet de la Conquesta y Villalonga se convierte en el segundo municipio de mayor población de la comarca en el que hay un alcalde de la formación popular por detrás de Xeraco y superando a Daimús. Garrigós asumirá la dedicación exclusiva.

Compartir el artículo

stats