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La larga espera para volver a bajar Loygorri

Se cumplen dos años sin que Oliva pueda celebrar las fiestas de Moros i Cristians por la covid pese al centenario Como lección positiva la pausa ha servido para analizar la Festa desde una perspectiva histórica y sociológica

La entrada cristiana 
de 2019 en Oliva, a la altura de 
la avenida de Loygorri.  levante-emv

La entrada cristiana de 2019 en Oliva, a la altura de la avenida de Loygorri. levante-emv

Se cumplen ya dos años sin que las huestes moras y cristianas de Oliva bajen triunfantes, como cada tercer fin de semana de julio, la avenida de Loygorri y, en definitiva, sin una programación normal de la trilogía festera, debido a las restricciones a las que obliga la epidemia de coronavirus. El año pasado el colectivo festero se conjuró para regresar con más fuerza en este 2021, pero finalmente tampoco pudo ser.

Aunque era sabido que la Conselleria de Sanidad sigue prohibiendo las fiestas populares masivas, al menos hasta septiembre, la suspensión de este año se decidió formalmente en una asamblea general el pasado 27 de junio en el Centre Polivalent. Y esto duele especialmente, porque el pasado 2 de mayo de 2021 se conmemoró el centenario de la primera manifestación festiva de los Moros i Cristians en Oliva, como recordó Pep Fenollar en este periódico con un artículo histórico publicado ese mismo día.

No obstante, todavía queda margen para las efemérides, ya que en 2025 se cumplirán 50 años de la tercera etapa, la actual, que nació cuando la fiesta cobró entidad propia al margen de la feria de julio. De hecho, festeros de diversas edades y agrupaciones ya están trabajando en la Comissió del Centenari i del Cinquantenari, creada a tal efecto.

Así pues, al menos, como nota positiva, este tiempo pandémico ha servido para parar y reflexionar sobre la Festa. Como primer paso la Federació de Moros i Cristians d’Oliva, que dirige Óscar Prieto, encargó en octubre de 2020 un estudio histórico y socioantropológico, el primero de estas características que se hace sobre las fiestas de Oliva. El informe, que cuenta con la colaboración de la Concejalías de Fiestas y la de Cultura, está coordinado por la socióloga Verónica Gisbert, profesora en la Universitat de València.

En el grupo de investigación también están los festeros Manolo Arnal, Rafa Castelló y Pep Fenollar, y la historiadora Carmen Villora. Además, participan Miquel Lleches como corrector lingüístico, y Vicent Llorca, Diego Mestre y Helena Mañó en el equipo de diseño gráfico y maquetación, para que la publicación e incluso su difusión a través de internet sean lo más atractivas posible.

El trabajo todavía no está acabado, se prevé publicarlo a finales de este año. Ahora bien, el pasado 16 de julio, en el marco de las «no-fiestas», sus autores presentaron en un acto al aire libre, en el Parc de l’Estació, un avance, los resultados de una encuesta dirigida exclusivamente al colectivo festero. En ese cuestionario participaron 695 personas, aunque se han ponderado las respuestas. Algunos de esos bloques temáticos se desgranan en este reportaje.

El estudio pretende averiguar, entre otros aspectos, qué características sociodemográficas tienen los festeros. Algunos datos que llaman la atención son los referidos a la proyección de la fiesta. La inmensa mayoría de los festeros (81,1%) cree que se debe pensar más en ellas mismos que en el turismo, ante un escaso 5,7% que defiende lo contrario. Hablando de impactos, también son conscientes de que la fiesta genera sobre todo dos problemas, uno con los vecinos, el ruido (49%) y otro hacia el medio ambiente, los residuos plásticos, con un 65%.

Archivo histórico

Al margen del estudio la federación también quiere aumentar su archivo histórico y ordenar, al menos de una manera más metódica, el material antiguo que hay sobre la fiesta. Muchos documentos, fotografías o vídeos siguen escondidos, o conservados, según se mire, en cajones y álbumes de domicilios particulares. Por ello, la federación ha hecho un llamamiento a contactar con ellos si alguien tiene algún documento de interés, que pueda aflorar y darse a conocer en el marco de las citadas conmemoraciones.

En relación con esto, desde hace unos días ya se pueden consultar en la recién rediseñada «web» de Biblioteques Oliva todos los programas de fiestas desde 1942 hasta 2019. También se está trabajando en crear un archivo de la memoria oral, preguntando a los festeros más veteranos, y que podría consultarse «on line».

Y respecto a la semana festiva, pues si todo va bien, con permiso del coronavirus, el año que viene regresarán las luchas entre moros y cristianos a las calles de Oliva, con el final ya consabido. Las capitanías que estaban previstas para 2020 serán las mismas para 2022: Taifes (bando moro) y Masers, entre los cristianos.

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