Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cuatro años de cárcel para el enterrador de Gandia que se apropió de 1,2 millones

En cuatro años no se ha podido constatar el tiempo que cobró a los usuarios del recinto

El cementerio municipal de Gandia, que gestionaba el funcionario ahora condenado por apropiación, en una imagen reciente. | LEVANTE-EMV

El cementerio municipal de Gandia, que gestionaba el funcionario ahora condenado por apropiación, en una imagen reciente. | LEVANTE-EMV

La Audiencia Provincial de València condenó en la mañana de ayer a cuatro años de prisión y a diez años de inhabilitación para cargo público al funcionario del Ayuntamiento de Gandia que, durante décadas, se encargó de la gestión del cementerio municipal. Antonio Vicente S. F. prestaba y facilitaba servicios funerarios de todo tipo en ese recinto, pero también se quedaba el dinero que los usuarios le abonaban y que, como resulta obvio, tenía la obligación de ingresar en la cuenta correspondiente del Ayuntamiento de Gandia. Así amasó más de un millón de euros.

Los hechos fueron descubiertos en junio de 2017 por inspectores del consistorio a quienes llegaron denuncias de usuarios sobre un posible desfalco en la gestión del cementerio. Confirmada la actividad irregular e ilícita de Antonio Vicente S. F., el ayuntamiento le apartó inmediatamente de su puesto, abrió una investigación reservada y, cuando dispuso de los resultados, cursó la correspondiente denuncia en el juzgado. El enterrador pidió la jubilación poco después y ya no ha vuelto a trabajar.

Los hechos han quedado perfectamente probados porque han sido admitidos por su autor. La sentencia de la Audiencia Provincial de València es de conformidad, y fue emitida ayer «in voce». Así, el juez informó al funcionario condenado que en breve se le comunicará el día de ingreso en la prisión para que se presente voluntariamente. De no hacerlo, fue advertido de que se trasladará a la policía para que la sentencia sea cumplida.

Dado que hasta ahora carecía de antecedentes penales, Antonio Vicente S. F., pasará, según las previsiones, más de un año en la cárcel. Después de ese periodo ya podría comenzar a disfrutar de beneficios penitenciarios, como acudir solo a dormir de lunes a viernes.

En cambio, resulta intrascendente la parte de la condena que le inhabilita para cargo público durante diez años porque, justo cuando se detectó el delito, adelantó su jubilación, que ya estaba próxima.

La investigación ha constatado que durante los últimos años, sin que se haya podido constatar cuántos, el ahora condenado no tramitó debidamente cartas de pago que emitía por distintos servicios funerarios, entre ellos las sepulturas y los traslados de cadáveres, un dinero del que se apropiaba sin que, hasta 2017, y para sorpresa general, esa delito fuese detectado por el ayuntamiento.

Con las pesquisas de la investigación la justicia ha podido constatar que al menos se apropió indebidamente de 1,2 millones de euros. De esa cantidad el ahora condenado solo ha sido capaz de devolver algo menos de cuatrocientos mil euros, de manera que quedan pendientes más de ochocientos mil. Con la conformidad de la sentencia dictada ayer, Antonio Vicente puso sobre la mesa una serie de propiedades, situadas tanto en Gandia como en Xeresa, que ahora el ayuntamiento estudiará para quedárselas en compensación del agujero económico causado, pero fuentes consultadas por este periódico han asegurado que muy difícilmente todos esos bienes alcanzarán el volumen del dinero defraudado durante años.

Compartir el artículo

stats