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José Antonio Cañamás

«La covid ha sacado las carencias de la sanidad pero también sus fortalezas»

El doctor destaca la respuesta del sistema durante la vacunación, cree que los «vacunódromos» no volverán y recuerda que se sigue pinchando en los centros de salud. «Nunca encontraré suficientes palabras de agradecimiento para los sanitarios»

José Antonio Cañamás, en su despacho del Centro de Salud pública de Gandia. | LEVANTE-EMV

Una vez que Sanidad ha cerrado los centros de vacunación ya se puede hacer un balance de lo que ha sido este proceso histórico. ¿El sistema ha estado a la altura?

La respuesta es sí. Tanto a nivel de la comunidad autónoma como del Departamento de Gandia, el sistema ha respondido de una forma, a mi entender, más que satisfactoria, ya que en la Comunitat Valenciana hay un 86 % de las personas mayores de 12 años con pauta de vacunación completa. En la Safor estamos incluso un poco por encima de este porcentaje, lo cual ha sido posible gracias a la coordinación de las instituciones sanitarias del Departamento de Salud de Gandia. Un ejemplo de la eficacia y la capacidad del sistema gracias a la coordinación de las instituciones sanitarias es que en tan solo dos días se ha vacunado con la tercera dosis de la vacuna a todos los usuarios de las residencias de la tercera edad de todo el departamento de Gandia. Quiero aclarar que no se han cerrado todos los centros de vacunación, sino que solo se han cerrado los centros de vacunación masiva. La vacunación continúa y se mantienen abiertos los Centros de Salud de Atención Primaria del departamento como centros de vacunación, tanto con cita previa para las personas a las que deben administrarse la vacuna según los protocolos, como sin cita previa para toda la población, así que no hay excusas para no venir a vacunarse.

¿Los ‘vacunódromos’ cierran para siempre o cree que será necesario volver a abrirlos en algún momento?

Aunque esta pandemia se ha caracterizado, desde su inicio, por superar en negativo las previsiones en más ocasiones de las deseables, me aventuraría a pronosticar que no será necesario volver a abrirlos. No obstante, va a depender de la planificación de vacunación que se establezca desde la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública. En caso de que dichos centros volviesen a ser necesarios no me cabe duda de que por parte de la Conselleria se optaría por la reapertura. Con los protocolos y las recomendaciones actuales, a principios de octubre Atención Primaria puede acometer con garantías la vacunación del resto de la población, sin que sean necesarios los centros de vacunación masiva, que han cumplido de una manera excelente su función.

La falta de dosis lastró la vacunación al principio pero una vez empezaron a llegar todo fluía. ¿Cómo se ha preparado el equipo para organizar todo el dispositivo de algo que era totalmente nuevo?

Es cierto que al principio existía cierto grado de incertidumbre y de falta de vacunas que dificultaban la planificación, pero una vez que se normalizaron las entregas por los laboratorios al Ministerio y de este a las comunidades autónomas, todo comenzó a fluir. En este departamento hemos tenido la suerte de contar con grandes profesionales, tanto en Salud Pública, como en Atención Primaria y en el Hospital de Gandia, así como en los centros sanitarios privados. Esto ha permitido que todos los profesionales sanitarios y no sanitarios hayamos aunado esfuerzos de forma coordinada para obtener los mejores resultados posibles. De esta forma se comenzó a establecer una planificación semanal que comprendía el suministro por parte de Salud Pública de las vacunas necesarias para su administración por los diversos equipos de sanitarios involucrados, principalmente equipos de Atención Primaria.

¿La pandemia del coronavirus ha sacado a relucir las carencias de la Sanidad?

La pandemia ha sacado a relucir no solo las carencias de la Sanidad sino también sus fortalezas. Destacaría como aspectos positivos el gran compromiso de los profesionales, que han trabajado de forma incansable para poder gestionar esta situación sanitaria con las mejores garantías, y también destacaría el gran papel de las instituciones sanitarias, sin olvidar nunca jamás a todos los compañeros sanitarios que sufrieron la enfermedad y que incluso llegaron a dejar su vida en la lucha contra el virus. Nunca encontraré suficientes palabras de agradecimiento para ellos. La tensión a que ha sido sometido el sistema sanitario ha sido impresionante y ha logrado resistir de una forma ejemplar. Como aspectos negativos, desde mi exclusivo punto de vista, señalaría dos: en primer lugar la evidente necesidad de medios, tanto personales como materiales, que permitan combatir de una forma más protocolizada y reglada futuras crisis sanitarias. Y, en segundo lugar, la falta de estímulos y la necesidad de alentar al país para dotarlo de la capacidad de producir bienes necesarios para este tipo de crisis, pues creo que no debemos olvidar todos los problemas surgidos por falta de respiradores en los hospitales o de mascarillas en el mercado, que evidenciaron los problemas que conlleva la globalización económica.

Ahora que la situación ha mejorado, ¿piensa que pronto podremos dejar de usar las mascarillas de forma definitiva?

Las personas hemos interiorizado que cuando hacemos un correcto uso de la mascarilla estamos interponiendo una efectiva barrera contra la transmisión del virus. Por eso pienso que una gran parte de la población va a seguir utilizándola en espacios cerrados o en los que no se pueda mantener una distancia mínima de seguridad. Si tenemos la suerte de que no aparecen variantes del coronavirus capaces de evadir la inmunidad conferida por la vacunación, lo más probable es que llegue a existir por fin un equilibrio entre la inmunidad de la población y el virus, como ocurre con la mayoría de las enfermedades víricas. Puede que no tarde en llegar el momento de que el uso de la mascarilla no sea obligatorio, pero creo que, a pesar de ello, mucha gente seguirá utilizándola.

¿Habrá una sexta ola? En caso de ser así, ¿cuál considera que será el detonante?

Aunque este virus nos ha acostumbrado a «oleadas» cada cierto tiempo, el escenario ha cambiado notablemente gracias al porcentaje tan elevado de vacunación. Para que se produzca un pico muy elevado de transmisión debería producirse un cambio en la variante circulante mayoritaria, que actualmente es la Delta. De momento, no se está produciendo en ningún país de Europa, aunque se está realizando un seguimiento exhaustivo de otras variantes. Podría producirse un aumento eventual de la transmisión en el contexto de la disminución progresiva de las medidas preventivas. Yo pienso, y espero, que no haya una nueva ola y que, en todo caso, si la hay, sea leve y perfectamente asumible y gestionable por nuestro sistema sanitario.

Desde hace casi dos años parece que solo existe el coronavirus pero Salud Pública tiene otras tareas que tal vez la ciudadanía desconoce. ¿Cuáles son algunas de esas funciones?

Salud Pública es, desgraciadamente, la gran desconocida de la Sanidad, y es triste que tengan que producirse crisis sanitarias como la que nos ha sacudido para que se haga visible. Sin embargo, posee funciones muy importantes que se han venido desempeñando con eficiencia y eficacia. Además de asumir gran parte de la gestión de esta pandemia, con la dificultad que esto supone, se han seguido en la medida de lo posible atendiendo para poder seguir dando el mismo servicio a los ciudadanos. El Centro de Salud Pública de Gandia se encarga de funciones imprescindibles en materia de prevención y promoción de la salud, que son desarrollados por las diversas unidades, como los programas de prevención de enfermedades como el cáncer de colon o el cáncer de mama, la vacunación contra la gripe y otras enfermedades infecciosas, otros programas de prevención para la contribución a la salud como programas en el entorno escolar sobre sexualidad, tabaquismo, adicciones o higiene bucal, en el entorno municipal como Xarxasalut, programas sobre dietas y hábitos saludables, envejecimiento saludable, etc… todos ellos ejecutados por la Unidad de Prevención y Promoción de la Salud; el control de los establecimientos alimentarios y de los alimentos que se realizan mediante inspecciones y auditorias por parte de la Unidad de Seguridad Alimentaria, el control del agua de consumo público, de las instalaciones de riesgo para el control de la legionelosis y de la sanidad ambiental por medio de la Unidad de Sanidad Ambiental; el control y el estudio de las enfermedades de origen laboral por medio de la Unidad de Salud Laboral y, por último, el control y estudio de las enfermedades de la población por medio de la Unidad de Epidemiología, la cual ha sido la unidad directora de la gestión de los datos de la pandemia.

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