Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Yolanda Balaguer Pericás

"Hay días que quieres hacer más de lo que puedes y la burocracia no te deja avanzar"

La primera edila reconoce que se gestiona con más tranquilidad cuando no hay deuda y se puede invertir el remanente de tesorería pero tiene claro que se dedicarán los esfuerzos a aquellos proyectos que, tras un estudio, resulten viables

La alcaldesa de Oliva, Yolanda Balaguer, en su despacho del Ayuntamiento de Oliva. | LEVANTE-EMV

Si le hubieran dicho que esta legislatura usted acabaría siendo alcaldesa...

Cuando me invitaron a ir en la lista electoral, la verdad es que no me lo hubiera imaginado. Fue todo un consenso del mismo grupo municipal cuando a David González se le planteó la oportunidad de asumir el cargo de director general. Fue una decisión totalmente democrática.

¿Cómo reacciona cuando le hacen la propuesta?

Es una decisión que todo el mundo necesitaría pensársela, porque es una responsabilidad enorme. Pero, sobre todo, por el respeto hacia compañeros y compañeras con un recorrido y un perfil político mucho más denso que el mío para quienes el máximo reconocimiento es llegar a este cargo. Yo le hice muchas preguntas a David y a mucha más gente, especialmente por las dudas que me generaba esa cuestión y él me dijo que a Oliva le hacía falta menos política y más experiencia laboral y de contacto con la ciudadanía, y también la figura de una mujer.

¿Cómo ha sido ese cambio de pasar de concejala a alcaldesa?

Yo sigo haciendo mucho trabajo, como venía haciendo en las dos concejalías, porque tanto Comercio como en Bienesar Social fueron un polvorín durante la pandemia, y más horas de las que le dedicaba creo que no le puedo dedicar. Pero ser alcaldesa comporta mucha responsabilidad, ver que en el día a día quieres hacer más de lo que puedes. La administración, por una cuestión de burocracia no te deja avanzar y, además, hay que llevar a cabo gestiones supramunicipales, porque a todos nos gustaría tener el tren, por ejemplo. Hay que tener en cuenta toda la gestión que se ha hecho antes, seguir el buen trabajo realizado e intentar sacarlo, pero con mucha dedicación y humildad porque no soy una persona que llegue a este cargo por ambición, sino por dedicación y devoción a mi pueblo y con responsabilidad.

¿Habla con David González para pedirle consejo?

Sí claro, mucho, y él en todo momento está disponible, hemos quedado algunas tardes y como no ha renunciado al cargo de Urbanismo sigue estando en contacto con los técnicos y sigue al teléfono. Ese apoyo me lo mostró desde el primer momento.

¿Qué proyectos quiere priorizar para el año y medio que queda de legislatura?

Tenemos en marcha algunos como la Conexión Sur, pero también está la de los polígonos Jovades y el Brosquil, el retén de la Policía Local, que ya estamos en el segundo replanteo y esperemos que en cuatro meses esté terminado. Después tenemos mucho trabajo en el pliego de la recogida de residuos, que es nuestra prioridad ahora mismo porque es necesario implantarlo ya, y otros proyectos ya iniciados en las inversiones de más de cinco millones de euros del remanente de tesorería. Es mucho el trabajo que tenemos por delante: la modernización de la administración, ordenar la economía y el trabajo, una Oliva avanzada, y también recuperar nuestras tradiciones porque después de esta pandemia está costando mucho. Y hay otras inversiones que poco a poco se irán viendo porque sabemos que estamos en un periodo de muchas ayudas a las que nos iremos acogiendo, pero con una hoja de ruta muy marcada porque hay que hacer un estudio financiero de hasta dónde puede llegar la administración. No se trata de acogerse a las ayudas por no perderlas y ya está, hay que pensar que hay una gestión del departamento de intervención y otros departamentos que están detrás.

Los diferentes alcaldes de Oliva siempre han lamentado la falta de personal para sacar adelante los trámites administrativos. ¿Esa cuestión está en vías de resolverse?

Antes de la renuncia, David llevó a cabo una gran gestión en ese tema. En Bienestar Social, cartera que yo llevaba, se decidió, también desde la Conselleria de Políticas Inclusivas, que había que afianzar esa atención primaria y lo primero que hemos hecho ha sido incorporar en plantilla a gente que ya estaba pero mediante subvención. Tenemos una población de 25.000 habitantes y necesitamos ese servicio. En Urbanismo también hemos afianzado figuras porque hay lista de espera grande para resolver expedientes y habrá una unidad administrativa formada por tres personas. Hay otros departamentos donde se refuerza personal. Sabemos que no es suficiente pero tenemos 300 personas en plantilla en el ayuntamiento e iremos poco a poco haciendo también lo que la ley nos deje, y no podemos ampliar siempre todo lo que queremos.

Ha hablado del remanente de tesorería. Tener las cuentas saneadas debe ser una pasada a la hora de gestionar.

Sí, es de reconocer que no tener esa presión como se tenía en la legislatura pasada te permite gestionar de otra forma. Hay que destacar la buena gestión que hizo Vicent Canet en la pasada legislatura porque se ha notado ese filtrado que se hizo para poder saldar las deudas, ser más austeros en la administración. Gracias a ello cuando se levantó la regla de gasto vimos la posibilidad de utilizar ese dinero para realizar inversiones para la mejora del pueblo, de aceras, de parques y jardines, de servicios deportivos, del centro de Bienestar Social, etc. Todo eso teniendo en cuenta que entre un 30% o 40% de esa inversión se recuperará mediante subvenciones, porque aquí intentamos no dejar pasar ni una, siempre que sean viables.

Usted mantiene el área de Comercio pese a asumir la alcaldía, precisamente uno de los sectores clave, junto a la hostelería, para intentar salir de la crisis provocada por la pandemia.

El concejal que se encarga de la hostelería, que es Kino Calafat, que también lleva Turismo, ha puesto mucho empeño ampliando las terrazas, anulando la tasa de ocupación, etc. Por mi parte, en Comercio ahora tenemos la segunda fase de los cheques «Comptem amb tu». En la primera fue todo muy rápido porque había que ser muy proactivo, ya que el 80% de los negocios estaban calificados como no esenciales y tuvieron que cerrar durante el confinamiento y eso era muy duro. Todos sabemos que el comercio local en cualquier ciudad está muy tocado por las grandes superficies y hace falta dinamizarlos, con la suerte que la directora general de Comercio y Artesanía, Rosanna Seguí, nos ayudó mucho. Y ahora vamos a invertir 100.000 euros desde las arcas municipales intentando que el vecindario ponga de su parte y consuma con esos cheques. También vamos a poner en marcha una campaña de digitalización que tiene que acabar en una marketplace. Esta cuestión está resultando muy difícil porque los comercios son un poco reacios a esa evolución digital. Yo creo que es necesaria porque no quiere decir que pierdan el trato personalizado, que es uno de sus principales valores. Sabes que cuando compras en comercio local compras calidad y que cuando hay rebajas, son realmente productos de calidad, por eso es tan importante el comercio local. Además, en el Mercat Municipal también hemos hecho una inversión en la extracción de humos porque queremos darle un nuevo carácter al mercado para que atraiga a los jóvenes y lo vean como un eje principal.

Llevaba Comercio y Bienestar Social. Menuda pandemia ¿no?

La verdad es que a todas las personas del departamento de Bienestar Social les tengo mucho cariño porque trabajamos mucho juntos. Cuando todo el mundo estaba teletrabajando estas personas estaban haciendo turnos para que siempre hubiera una atención al teléfono en seis líneas que estaban funcionando constantemente con trabajadores sociales, educadores, asesores jurídicos, vivienda, etc. Bienestar Social siempre irá conmigo porque son muchos los proyectos que hemos empezado y mucho el interés que tengo para que se lleven a cabo. Por ejemplo, quiero que el plan estratégico de vivienda dé sus frutos porque es un tema que es necesario abordar. Llevo dos años con ese proyecto y he llamado las puertas que sean necesarias porque tenemos un problema importante con la vivienda.

En este periódico hemos publicado la iniciativa de unas familias de la Marina y de Oliva para desplazar a sus hijos e hijas a estudiar a la Safor. ¿Las administraciones deberían mediar en esa cuestión?

Estoy haciendo todo lo que puedo. Por una parte, para tratar de descongestionar por fin la línea regular que tendría que hacer este servicio, que está paralizada por un litigio, y por otra intentar buscar el servicio complementario como han hecho en Pego y otros municipios de la Marina. Lo cierto es que al asumir este cargo voy asumiendo muchas cosas que no me dejan dedicarme a otras más concretas e intento canalizar esas gestiones. Pero aprovecho cualquier acto para hablar con consellers y otros cargos de diferentes administraciones. Yo tengo unos puntos pendientes y siempre que tengo la oportunidad de reunirme con cargos de otras administraciones, cuando puedes pedir de más, intento hacerlo. Ese es uno de ellos e intentaré que sea más pronto que tarde porque hay muchas familias afectadas.

Compartir el artículo

stats