En la comarca de la Safor, la lluvia obligó a los servicios de emergencias y seguridad a emplearse a fondo, especialmente en el cierre de decenas de caminos rurales en varios municipios. Si bien, el hecho más destacable fue que un rayo provocó un incendio en una vivienda ubicada al norte del casco urbano de Tavernes de la Valldigna.

Vallas para evitar el paso de coches en los caminos inundados

El impacto causó un fuego que provocó importantes daños en el mobiliario, electrodomésticos, ropa, etc. y también una enorme humareda. Pese a ello, el arquitecto municipal realizó una evaluación que concluyó que no había afectado a la estructura de la edificación.

Esta localidad fue la más azotada por el temporal, ya que llegaron a registrarse más de 180 litros en la zona este del casco urbano. El ayuntamiento tuvo que cortar una decena de caminos. En la playa, los vecinos y vecinas avisaron al ayuntamiento para que abriera la segunda compuerta del canal de evacuación al mar, ya que había desbordado y solo se había abierto una y se estaba inundado la calle.

En otras localidades se superaron con creces los 100 litros. En Xeraco se alcanzaron los 146 en la playa y entre Gandia y Barx 134, lo que provocó muchos problemas en la urbanización de Marxuquera. Aunque el grueso de la lluvia afectó especialmente al litoral, algunos municipios de interior también acumularon importante cantidad de lluvia, como Benifairó de la Valldigna, con 133 litros y Palma de Gandia con 106. Otros como Oliva se quedaron con 90 litros y Villalonga registró un máximo de 56.