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El centro comercial más grande de la Safor

El objetivo de esta iniciativa es servir de escaparate hacia el exterior y lograr la supervivencia de los negocios locales

Una clienta observa los zapatos de una tienda de Gandia, en una imagen de archivo. | M. Á. MONTESINOS

El portal para la venta de productos a través de internet por parte de los comercios de la ciudad de Gandia ya es una realidad. La anunciada «marketplace» ha tardado diez meses en llegar pero ayer se descubrió por qué. Más que una herramienta para un fin concreto, la plataforma supone un concepto revolucionario para la ciudad. En realidad, no es algo novedoso a nivel global y se puede explicar de forma muy sencilla: es un Amazon pero con comercios de Gandia, ya que su funcionamiento es exactamente el mismo.

Tiber.es es el nombre que se ha elegido para el portal, que aglutinará los productos y servicios de aquellos establecimientos que quieran formar parte. Es una herramienta trabajada, tanto a nivel técnico como de imagen, porque más allá de la cuestión del diseño y la programación, los promotores, que son el ayuntamiento junto a FAES y los comerciantes, han creado un relato que pasa por que el consumidor acabe identificándose con la marca como hasta ahora ha hecho con otras plataformas más grandes.

De ese modo, funcionará, tanto de cara al exterior como internamente, de la misma forma que el gigante de la venta online.

El comprador tendrá que teclear la dirección y, una vez dentro, insertar en el buscador el producto que desea o simplemente navegar por los diferentes sectores para saber si hay algo que le interese adquirir. Realizará la gestión, pagará por el método habitual y recibirá el paquete en su casa. Cuando elija tendrá la posibilidad de conocer de qué establecimiento lo ha comprado, ya que se identificará en el propio producto.

En la gestión interna habrá una serie de rutinas que funcionarán de forma centralizada. Así, según explicaba ayer el concejal de Políticas Económicas, Ferran Martínez, por ejemplo, el envío del producto no lo realiza el comercio que vende en particular, sino que ya está establecida qué empresa se encargará del mismo. De ese modo, una vez el portal recibe la compra, la comunica al establecimiento, que prepara el paquete y un repartidor pasa, lo recoge y lo envía a su destino y permite realizar el seguimiento del envío.

Por otra parte, el pago no se hace directamente al negocio, sino que se abona a Tiber, que posteriormente lo paga al local que lo vende.

«El portal ha sido sufragado al cien por cien por el ayuntamiento y pertenece al cien por cien a los comerciantes», explicaba Martínez. Un total de seis asociaciones de vendedores están detrás de la puesta en marcha de esta herramienta, además de FAES y el ayuntamiento. Todas ellas han acordado que, para empezar, sea la Cooperativa Centre Històric quien se haga cargo de la gestión, en tanto que dispone de los medios necesarios, aunque de cara al futuro y dependiendo de su éxito, se explorarán otras fórmulas jurídicas.

El «marketplace» del comercio de Gandia se convierte, por tanto, en el centro comercial más grande de la comarca, con la particularidad de que operará a través de la red.

A partir de ahora, se abre un plazo para que aquellos comercios que estén interesados se adhieran, a cambio de pagar una pequeña cuota anual, que según Martínez será más que asumible. El siguiente paso será recibir la formación adecuada, gratuita, sobre el funcionamiento de la plataforma. Como ya publicó este periódico, el portal estará siempre abierto para incorporar nuevos negocios pero se espera que se pueda lanzar oficialmente antes de las próximas fiestas de Navidad.

Son dos los requisitos que deben cumplir los comercios interesados. El primero es estar en Gandia y el segundo tener una tienda física abierta siempre. No caben, por tanto, aquellas que tengan su venta online. La intención es que el portal sea una herramienta «para la supervivencia del comercio local». Además de vender, se busca que sea un escaparate y lograr una interacción bidireccional entre la tienda física y la virtual, que incluya ofertas o promociones especiales en uno u otro sentido.

«Con esta herramienta ampliamos las posibilidades de los negocios, ya que suma los atributos de la venta online, como son la rapidez o la agilidad, con los del comercio local, que es el trato directo», apuntaba Ferran Martínez. El edil reconocía que con esta medida «intentamos soportar mejor la actual situación en la que el comercio local se ha visto afectado por el comercio online».

El concejal de Economía, Salvador Gregori, por su parte, recordaba que el comercio local supone «el 20% del empleo en la ciudad» y de ahí que necesite ese impulso. También remarcó que el proceso de digitalización «es clave para potenciar el comercio». El presidente del Centre Històric, Pedro Izquierdo, agradecía el apoyo del ayuntamiento, que ha cumplido con todo lo que se comprometió desde que en marzo del 2020 estalló la pandemia».

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