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La Comunidad Energética de Alcodar iniciará este año la mayor planta solar de la Safor

La Generalitat, que también participa en el proyecto, anima a los empresarios a invertir en energías verdes para rebajar la factura eléctrica que contribuir a la transición energética

Naves del polígono Alcodar de Gandia, en una imagen tomada desde el aire.

La Comunidad Energética del Polígono Alcodar de Gandia, que se ha constituido para diseñar y ejecutar la mayor instalación de energía fotovoltaica de España sobre techo industrial, prevé iniciar antes de fin de año la colocación de los primeros paneles solares, concretamente en la cubierta de la nave de la empresa Turmetal. Así lo ha señalado a este periódico Juan Pablo Tur, presidente de la Federación de Asociaciones de Empresarios de la Safor (FAES), que es, con la empresa Sapiens Energía y el respaldo de la Generalitat, el promotor de una iniciativa que, por su envergadura, es pionera en la Comunitat Valenciana.

Formalizados ya los primeros trámites, este proyecto toma especial importancia ahora que el precio de la electricidad se ha disparado y, aunque la previsión es que en algún momento descienda, hay expertos que apuntan a que no volverá a los niveles de hace unos meses. Juan Pablo Tur señala que la idea de la gran central fotovoltaica en los techos del polígono Alcodar es muy anterior al incremento del precio de la electricidad, pero sin duda esta circunstancia contribuirá a que la inversión que se realice en todo este proyecto se amortice mucho antes de lo previsto.

Como informó este periódico, la Comunidad Energética de Alcodar prevé instalar 88.500 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos distribuidos en las naves existentes. La posición del polígono hace aprovechamiento de la radiación solar sea óptimo, sin nada que se interponga entre el Sol y los tejados desde el amanecer hasta el ocaso. Las empresas participantes sumarán una inversión que rondará los 8,8 millones de euros en un proyecto sin ningún tipo de impacto, ni ambiental ni paisajístico, porque se trata de cubrir los techos con las placas.

Según los cálculos de FAES y de Sapiens Energía la repercusión económica es inmediata, y la amortización de la inversión rondaba los 8 años con cálculos de hace meses. Ahora, con el incremento del precio de la electricidad, ese plazo puede reducirse en mucho. Incluso a la mitad si las tarifas se mantienen altas durante años.

No hay fecha para la conclusión del proyecto porque la instalación se irá ejecutando paulatinamente, a medida que se obtengan los permisos, pero cuando esté terminado la energía generada por las placas solares de Alcodar evitarán la emisión a la atmósfera de 10.000 toneladas de CO2 al año, el equivalente a plantar 15.000 árboles que capturaran ese gas causante del calentamiento global del planeta.

A preguntas de este periódico, Empar Martínez, directora de Industria y Energía de la Generalitat, señaló este lunes, precisamente durante la visita a las obras de una línea de alta tensión en el polígono Alcodar, animó a todos los empresarios, de Gandia y de cualquier otra ciudad, a invertir en energías verdes que contribuyan a reducir la huella de carbono y a la transición hacia una economía verde.

Entre los entusiastas de este proyecto figura Juan Pablo Tur, presidente de FAES y CEO de la empresa Turmetal, en cuya nave comenzará la instalación de las placas solares. En sus palabras, Tur transmite a los otros empresarios la importancia de estar en la Comunidad Energética creada porque, según señala, «no hay nada que perder, todo son beneficios», al tiempo que reclamaba a la Administración que también entre en el proyecto.

Sobre este último aspecto, quien al menos de momento no podrá entrar es el Ayuntamiento de Gandia, propietario de varias superficies y naves en el polígono Alcodar, porque el Plan de Ajuste Económico al que está sometido, bajo la supervisión del Ministerio de Hacienda, la impide integrarse en la Comunidad Energética.

Para hacerse una idea de lo que este proyecto supone y de las ventajas que puede acarrear para la mayoría, Tur explica que en estos momentos hay empresas del polígono que pagan dos mil euros al mes en electricidad y que esa cifra se reduciría a cero si llenan los techos de placas fotovotaicas.

Toda la instalación quedará conectada a la red eléctrica, de manera que los excedentes que se produzcan se inyectarían directamente para ser distribuidos a otros usuarios. Eso ocurriría especialmente en jornadas festivas del verano, cuando las fábricas están cerradas, existe demanda de electricidad en otros sectores productivos y, además, los días son mucho más largos y se genera más energía.

La Generalitat Valenciana, el Gobierno de España y la Comisión Europea ya están impulsando este tipo de actuaciones, que se ven en muchas naves privadas y que ahora comenzarán a gestionarse a través de las Comunidades Energéticas.

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