Cáritas Gandia ha atendido durante 2021 a alrededor de medio centenar de personas sin hogar. La entidad, que realiza una labor muy importante en la ayuda a gente sin recursos y en exclusión social, lleva años trabajando con aquellos y aquellas que ni siquiera disponen de un techo bajo el que vivir. Especialmente durante el año de la pandemia, el equipo que se encarga de dar atenciones a estas personas ha detectado, con preocupación que son muchos los y las jóvenes que acaban en esta situación.

Hace unos días, la entidad hacía público el balance anual de su actividad. Uno de los aspectos en los que hacían más hincapié era, precisamente, en la «preocupación» por el incremento de personas sin hogar que tienen entre 18 y 25 años.

Según han informado desde Cáritas a Levante-EMV, se estima que en la ciudad puede haber unos 12 chicos y chicas entre estas edades, lo que supone el 20% del total de personas que viven en la calle.

Muchos de ellos, además, han acabado en esa situación al padecer una enfermedad mental, agravada además por la pandemia del coronavirus, que ha conllevado encierros obligados, ausencia de contacto social, paro o falta de ingresos, entre otros.

Chema Puente, responsable del programa de calle de Cáritas, explica que en la mayoría de los casos los y las jóvenes provienen de familias normalizadas, al contrario de lo que se podría creer. «Están desorientados y se sienten incomprendidos porque, además, muchas veces se hace una relación de que si están así porque tienen problemas con el alcohol o las drogas y no es así».

Los voluntarios de Cáritas conocen casos de chicos y chicas que se han ido porque no han encontrado apoyo a su enfermedad mental en casa. «Sufrían ataques de ansiedad, hay cuadros de pequeñas depresiones que provocan ciertos comportamientos que en casa. La familia se harta no son compartidos y eso les aboca a la calle, es la única salida que encuentran», explica Puente.

Otra de las dificultades con las que se encuentran es que el servicio de salud mental de Gandia están desbordados y los tratamientos, en algunos casos, se retrasan mucho».

Antes de la pandemia este perfil de persona sin hogar suponía el 1% de las atenciones pero la crisis sanitaria ha agravado la situación y lo ha elevado hasta el 20%.

El representante de Cáritas apunta que son «los grandes olvidados» de la pandemia. «Hay un chico muy joven, de 22 años, que vive en la calle y le preguntamos y nos dice: ‘es que no sé qué me pasa’», narra Puente.

También hay otros perfiles relacionados con el consumo de drogas continuados, que derivan en enfermedades mentales, o mujeres solas en situación de desamparo, algunas de ellas víctimas de violencia de género, según explican desde la entidad. «También son personas que por un desempleo prolongado han sido desahuciadas», indicaban desde la entidad.

Gandia es una de las ciudades con el alquiler más tensionado. Eso lo corrobora la propia Conselleria de Vivienda en un informe y también lo pueden comprobar las personas de entidades como Cáritas Gandia que atienden a ciudadanos y ciudadanas con pocos recursos.

El balance anual que ha realizado la entidad revela que ese alto valor de los arrendamientos está agravando la situación de personas vulnerables.

Desde la organización señalan que, especialmente tras el verano, aumenta el número de nuevas acogidas que se solicitan. Explican que entre julio y septiembre muchas personas encuentran trabajo en el sector turístico. Sin embargo, cuando acaban esos contratos vuelven a estar en una situación complicada.

A esto se une la dificultad de encontrar vivienda, algo a lo que contribuyen dos factores. Por un lado, el precio cada vez más alto del alquiler en la ciudad de Gandia y, por otro, la escasez de viviendas que hay para poder, al menos, conseguir una habitación para no tener que dormir en la calle.

Esta situación ha provocado un aumento de la emisión de Tarjetas Solidarias, en las que los usuarios de Cáritas pueden adquirir productos de primera necesidad a precios más baratos en los establecimientos colaboradores. En este 2021 se han entregado una media de 100 tarjetas al mes, unido a la distribución de cerca de 300 cajas de comida complementarias cada mes.

Estas actividades son solo algunas de las muchas que realiza Cáritas para no dejar desprotegidas a las personas más vulnerables.

El alto precio del alquiler provoca más atenciones de Cáritas

La entidad entrega un centenar de Tarjetas Solidarias cada mes para personas sin recursos

T.Á.C. Gandia