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La Safor solo deja sin gastar un 8,2% de las ayudas del Plan Resistir

Localidades como Gandia, Tavernes y Xeraco invierten todo el dinero mientras Oliva utiliza menos de la mitad. La comarca recibió 5,5 millones

Una terraza del paseo marítimo de Gandia, en una imagen del pasado verano. | LEVANTE-EMV

La pandemia del coronavirus, que irrumpió con fuerza en la comarca de la Safor en marzo del 2020 supuso un auténtico mazazo para muchas empresas. Especialmente el sector hostelero y de servicios vio, de la noche a la mañana, no cómo disminuía su trabajo, sino que directamente se quedaban sin actividad. El encierro en casa durante los primeros meses de contagios provocó el cierre de bares, restaurantes, cafeterías, peluquerías, tiendas, etc.

Se esperaba una crisis de proporciones importantes. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió en la del 2007, en este caso pilló a los gobiernos con bastante músculo financiero para poder echar un importante capote a las empresas más afectadas.

Así fue como nació el Pla Resistir. El programa incluía una aportación directa de dinero que llegaba a las mercantiles desde tres frentes: la Generalitat, que aportaba el 65%,5, la Diputación de València el 22,5% y los ayuntamientos con el 15%.

Aquel plan supuso una inversión de algo más de 5,5 millones de euros la Safor. Los encargados de gestionar las solicitudes y repartir las ayudas fueron los ayuntamientos. Como se trata de ayudas finalistas, el dinero que no se invirtiera, por los motivos que fuera, se tenía que retornar.

Según la información a la que ha tenido acceso Levante-EMV, las administraciones locales se emplearon a fondo para repartir el dinero. Así, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras comarcas, en la Safor apenas tendrán que devolver un 8,2% de lo que percibieron, lo que traducido a dinero suponen 453.020 euros.

La mayor parte de ese dinero que retornará a las arcas de la Generalitat pertenece a Oliva. La ciudad recibió 827.310 euros, de los que solo repartió entre las empresas locales 381.965, es decir, el 46%. Eso significa que tendrá que devolver a la administración autonómico más de la mitad de la ayuda percibida.

El resto de municipios se han dejado sin repartir muy poco dinero, como es el caso de Piles, con apenas 200 euros de más de 116.000 o Potries, con 407. Rafelcocer ha retornado 2.575 euros de casi 55.000, mientras que Bellreguard ha dejado sin otorgar apenas 2.144 de más de 156.300.

Las otras dos ciudades más grandes de la comarca, Gandia, que recibió 2,7 millones de euros, y Tavernes, con más de 400.000, sí que han logrado repartir todas las ayudas entre las empresas locales. También Xeraco, que tenía más de 171.000 euros y Villalonga, que concedió los 184.425 euros que había recibido.

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