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El primer año de pandemia acabó en la Safor con 200 muertes más de las usuales

Los datos oficiales apuntan a que hubo 71 defunciones por covid

Una camilla espera a la puerta de un edificio de Gandia durante el confinamiento del año 2020. | RAFA ANDRÉS

La pandemia del coronavirus, que azota el mundo desde finales del año 2019, va a dejar una huella imborrable, la de aquellos y aquellas que no superaron la infección y fallecieron como consecuencia de la gravedad de la enfermedad que contrajeron.

En la comarca de la Safor, oficialmente, han fallecido de forma directa por covid 330 personas en dos años, es decir, desde marzo del año 2020, según los datos que ofrece la Conselleria de Sanitat. Pero, por muy rigurosas que sean las cifras, es complicado que abarquen todas las muertes provocadas por el virus, especialmente porque durante las primeras semanas y meses hubo mucha confusión a la hora de tomar los registros.

Así, en el año 2020 hubo un exceso importante de fallecimientos, comparado con los anteriores, según la información que ofrece el portal estadístico de la Generalitat.

En concreto, durante ese año fallecieron en los municipios de la comarca de la Safor un total de 1.819 personas. Fueron 215 más que el ejercicio anterior, cuando hubo 1.604. Hay que tener en cuenta que a 31 de enero, según las estadísticas oficiales, habían fallecido en el ámbito del departamento de Gandia un total de 71 personas por covid, lo que supone, por tanto, un desequilibrio de 144 fallecidos.

Ese incremento de muertes no solo se nota en la comparación con el año previo a la pandemia, el 2019, sino que en todo el lustro anterior las cifras fueron similares, entre 1.613 y 1.683, la más alta antes del coronavirus, registrada el año 2017.

Ese exceso de mortalidad durante el 2020 no se debe solo a los casos de covid que no han sido contabilizados en los registros oficiales. Durante ese ejercicio los expertos observaron otro fenómeno provocado a su vez por la pandemia, el de personas que fallecían debido a que no habían sido atendidas de sus patologías, en muchos casos porque no acudieron a un centro sanitario al encontrarse mal o al ver agravadas enfermedades que ya tenían anteriormente por medio a contagiarse, lo que en algunos casos también retrasó el diagnóstico.

La primavera, es decir, cuando se desató el virus en la Safor y se registró la primera ola de contagios tras conocerse la alarma sanitaria, fue cuando se registraron los incrementos más importantes si se comparan con los ejercicios anteriores.

En marzo del 2020, por ejemplo, hubo 176 personas fallecidas, cuando el año antes se habían apuntado 148, una diferencia de 28 fallecidos. Entre los años 2015 y 2018 se habían registrado en ese mismo mes entre 134 y 144, por lo que el exceso de muertes es evidente. En abril, por su parte, se apuntaron 169 fallecimientos, que fueron 25 más que en 2019, cuando, por cierto, se registró la cifra más alta desde 2015 antes de la covid. También sorprende el dato de agosto, cuando se alcanzaron los 160 fallecimientos el año del coronavirus, cuando el anterior se habían registrado 116.

Del total de defunciones durante el año pasado 957 fueron hombres, mientras que 862 eran mujeres. Pese a que el mayor número, el exceso de muertes, le afectó especialmente a ellas, con un incremento de 116 pérdidas en 2020 respecto al año 2019, que son 17 más que el incremento que registraron ellos, con 99 muertes más en un ejercicio.

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