Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una nueva técnica permite al hospital extirpar sin cirugía tumores digestivos

Muy pocos centros españoles aplican este método por su complejidad y largo aprendizaje

El equipo de Aparato Digestivo del hospital Francesc de Borja de Gandia. | LEVANTE-EMV

El equipo de profesionales del departamento de Aparato Digestivo del hospital Francesc de Borja de Gandia han empezado a aplicar una novedosa técnica endoscópica que permite la extirpación de tumores digestivos sin necesidad de cirugía.

Se trata de un método llamado disección endoscópica submucosa, que permite la resección de tumores precoces en esófago, estómago, colon y recto.

Una de las principales ventajas es que las lesiones se extraen en bloque, es decir, de una sola pieza, a diferencia de otras técnicas en las que se resecan en múltiples fragmentos, lo que facilita el óptimo análisis anatomopatológico posterior.

Según explica la jefa de sección de Aparato Digestivo del hospital, la doctora Lidia Martí, el paciente permanece un mínimo de entre 24 y 48 horas ingresado para realizar una vigilancia de posibles complicaciones asociadas, y, una vez dado de alta, «se puede incorporar a su vida normal de forma casi inmediata».

En España, de momento, muy pocos centros realizan este proceso, fundamentalmente por la complejidad técnica y porque requiere una larga curva de aprendizaje.

En el hospital de Gandia hasta la actualidad se han realizado cinco disecciones endoscópicas submucosas, cuatro de ellas en recto y una en estómago; todas ellas de carácter curativo y sin complicaciones mayores.

Esta técnica se utiliza en pacientes muy seleccionados con características específicas de las lesiones, como son los tumores malignos superficiales o aquellas con un potencial alto de convertirse en malignos mayores de 20 milímetros.

Para llevar a cabo esta técnica se realiza una incisión por fuera de los márgenes laterales de la lesión y posteriormente disecando se separa la lesión de la capa muscular de la pared del tubo digestivo.

Este procedimiento requiere de un electrobisturí que se introduce a través del endoscopio y pinzas de coagulación para controlar los posibles sangrados. Una vez finalizada la exploración, queda una úlcera superficial que cicatriza sola en unas semanas de forma espontánea.

Compartir el artículo

stats