La Guardia Civil ha desarticulado una organización delictiva dedicada a transportar droga hasta Francia, tanto por vía marítima como terrestre, y ha detenido a once personas de distintas nacionalidades por los supuestos delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.

El registro de la Guardia Civil en una de las embarcaciones amarradas en el Club Náutico de Oliva. levante-emv

La operación «Kime», desarrollada en Gandia, se inició en septiembre de 2021, cuando los agentes sospecharon que el propietario de una empresa de transportes por carretera de productos perecederos podría estar utilizando los camiones para transportar droga con destino a Francia.

Así, en la aduana de Montpellier las autoridades francesas procedieron al registro de un camión hallando en un doble fondo del semirremolque más de 390 kilogramos de hachís y casi 100 kilogramos de marihuana al vacío, por lo que se procedió a la detención del conductor.

Posteriormente agentes de la Guardia Civil dieron el alto a un vehículo en la autopista AP-7, que pertenecía a una empresa de construcción y, aunque el conductor se dio a la fuga, pudo ser alcanzado y detenido. Tras un exhaustivo registro del vehículo se hallaron 250 kilogramos de hachís y el conductor, dueño de la empresa de construcción a la que pertenecía el coche, fue detenido e identificado como uno de los hombres de confianza de la organización criminal.

Después los agentes hicieron un registro domiciliario en la localidad dels Poblets, nueve registros más en Oliva, 5 en domicilios, uno en una nave industrial, otro en un locutorio, 2 trasteros de una compañía de guardamuebles y en un yate con dobles fondos atracado en el club náutico del municipio. En los registros se incautó un bloque de 700 gramos de cocaína, 2 kilogramos de marihuana, 500 gramos de hachís y casi 13.000 euros en efectivo.

Además, se han bloqueado 25 cuentas corrientes con más de 280.000 euros, 44 vehículos, de media y alta gama, motocicletas, tractocamiones y semirremolques frigoríficos, un yate y una embarcación semirrígida.

Igualmente, han sido bloqueados judicialmente 23 inmuebles en Oliva, valorados en 5 millones de euros, así como diversas tarjetas de prepago y multitud de telefonía móvil, y los agentes han incautado un dron, dispositivos de geolocalización, teléfonos satélites y una máquina de envasar al vacío.

En total han sido detenidas once personas, diez hombres y una mujer de nacionalidades chilena, española, marroquí y rumana, por los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.

Este grupo criminal ofrecía a sus miembros, desde el locutorio, tarjetas de teléfonos móviles con nombres extranjeros, incluso de personas que no existían. De esta forma, utilizaban los dispositivos sin revelar la identidad de los verdaderos usuarios.

Otros integrantes se dedicaban a la vigilancia de los lugares donde se hacían las entregas de la droga, el estudio de los medios de transporte para llevarlos a cabo y se hacían con la tecnología necesaria para asegurarse el éxito de sus objetivos.

Los camiones que usaban la organización tenían semirremolques frigoríficos con un sistema hidráulico que conseguía la apertura de una parte del semirremolque; de esta forma, ocultaban la droga al vacío.

Los semirremolques que eran utilizados para cometer los delitos tenían los números de bastidores borrados y las placas de matrícula no correspondían con los titulares, según las fuentes.

Además, los autores también utilizaban una de sus embarcaciones, provista con dobles fondos, para introducir hachís en la península desde Ibiza y Formentera. El municipio de Oliva era siempre la vía de entrada de la sustancia estupefaciente.

La operación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción número 1 de Gandia.