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Morant: «No hay nada contra la Mancomunitat pero no podemos legitimar esta absoluta falta de democracia»

El concejal No Adscrito escindido de Compromís carga contra el alcalde y dice querer el diálogo

Este periódico trató de conocer ayer los argumentos del PP de Ròtova para votar en contra de los nuevos estatutos de la Mancomunitat, pero fue imposible. Quien sí habló, y con mucha claridad, fue el concejal Gustavo Morant, uno de los dos del Grupo No Adscrito, escindido de Compromís, que descarga toda la responsabilidad en el alcalde y excompañero de grupo, Jordi Puig.

«Nosotros no tenemos nada en contra de la Mancomunitat, pero de ninguna manera podemos tolerar ni legitimar esta absoluta falta de transparencia y de democracia». Morant acusa a Puig de aprobar presupuestos mediante mociones de confianza, de no entregarles documentación, de ocultar la gestión municipal y, en definitiva, de no contar «para nada» con los concejales que ahora son oposición. Por ese motivo el exconcejal de Compromís explica que, por parte suya, y como se ve también por el PP, han adoptado la decisión estratégica de «no aprobar ninguna acción que venga de parte del alcalde» con el objetivo de hacerle reflexionar, y concluye que son los propios partidos políticos implicados, en clara referencia a Compromís, «los que deberían poner el grito en el cielo». Por su parte, añade Gustavo Morant, mantiene abierta la puerta del diálogo.

También se pronunció Compromís, a través de un comunicado en el que acusó «al PP y a los concejales tránsfugas» de obstaculizar la Mancomunitat. «La oposición no aporta ideas e intenta destruir todo lo que sea beneficioso para el pueblo», añaden en el partido del alcalde Puig.

Un punto en común tienen las palabras de Gustavo Morant y el comunicado de Compromís, y es que ambos dicen estar dispuestos a negociar. Al fin y al cabo si hay acuerdo la Mancomunitat puede desbloquearse con otro pleno.

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