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Opinión

Bienvenido majestad

Bienvenido majestad

Bienvenido D. Juan Carlos I a su tierra. España y todos esos que hoy intentan denigrarlo le debe mucho.

Cuando murió Franco y usted quedó como Jefe del Estado hubiera podido decir que se erigía como nuevo caudillo de España. Sin embargo puso por delante su talante democrático y su amor a este País y ordenó que se realizara una Constitución que regiría las relaciones de los españoles e intentó nos olvidáramos de vencedores y vencidos. Hubiera podido imponer, a pesar de todo, que a usted se le respetaran todos los poderes que ya tenía, sin embargo supo renunciar en favor de los españoles a cuantas prerrogativas le correspondían y ordenó se realizara una Constitución en la que España se convirtiera en una Monarquía Parlamentaria, en la que todos los poderes quedaran en manos de los ciudadanos, reservándose para usted poderes más simbólicos que reales.

El 23 de febrero de 1981, cuando el intento del Golpe de Estado, volvió a demostrar su amor por este País y todos sus ciudadanos, y gracias a ello todos aquellos que hoy le critican y piden su cabeza pueden hacerlo. No hay que olvidar que en esa larga noche muchos de los que hoy van de valientes estaban preparando las maletas para salir corriendo de España y destruyendo cuantos documentos les pudieran implicar en algo. Pero de nuevo demostró su amor a este País y a todos sus ciudadanos y supo parar ese Golpe de Estado, cuando hubiera podido decir que se siguiera para adelante y quedarse usted con todos los poderes.

Ya se ha hecho público cuánto hizo por este País a nivel económico, canto dinero ha conseguido para España y cuantos puestos de trabajo se crearon gracias a sus gestiones.

Es cierto que, quizás, en su vida privada no se haya comportado como en su vida pública, pero eso es un tema que queda en su ámbito privado y familiar.

Han intentado, con un claro ataque, no sólo para usted sino para toda la Monarquía, (parece que «Antonio» quiere su puesto y el de su hijo), culpándole de varios delitos, que los Fiscales, a pesar de su «jefe» no han podido demostrar, de forma que ha quedado limpio de polvo y paja.

Es inadmisible que a unos asesinos, los de ETA, merezcan, para todos esos que hoy pueden hablar gracias a usted, mejor trato y puedan estar cerca de sus casas mientras que a usted se le prohíbe estar en su casa. ¿Quién es el Sr. Sánchez para prohibirle, no sólo a usted sino a cualquier español, estar en su tierra? ¿Por qué merecen mejor trato, para el Sr. Sánchez, los asesinos y los separatistas que usted? Será porque quiere perpetuarse en el poder como sea; será porque teme que usted y su hijo le hagan sombra, que se la hacen, ya que los españoles les preferimos antes que a él.

Ahora sale el Sr. Sánchez y adláteres con que usted debería dar explicaciones al pueblo español, cuando él no nos ha dado ninguna explicación a los españoles de su fraude electoral (no pactaré con Podemos, no pactaré con Bildu); del fraude de su «Doctorado»; de su utilización del Falcon, ni de quien va con él en el mismo, ni quién le acompaña en sus vacaciones, que pagamos todos los españoles. No sólo no da explicaciones, sino que lo convierte en un «secreto de Estado». ¿Habrá algo más miserable?

Podría escribir folios y más folios explicando lo bueno que ha hechos D. Juan Carlos por España y lo mal que lo hace el Sr. Sánchez y adláteres, pero estoy seguro que muchos españoles, incluso los que votaron al PSOE o al Sr. Sánchez, ya lo saben.

En fin, Majestad D. Juan Carlos I, bienvenido a su casa, España, de la que nunca debió ser obligado a salir, y esté seguro que somos muchos los españoles que estaríamos dispuestos a ofrecerle nuestras casas, ya que le prohíben ir a la suya, para que permanezca en su, nuestra, España.

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