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Emblema para el nacionalcatolicismo y convento de monjas de clausura

Inauguración de un congreso eucarístico en el Corazón de Jesús, en mayo de 1940. | AHMG

El Corazón de Jesús fue durante muchos años lugar de encuentro del movimiento católico de la comarca. Y tras la Guerra Civil, con el triunfo del franquismo, del nacionalcatolicismo. De hecho, tras la reconstrucción del monumento, en 1942, se celebraron numerosos actos de exaltación. A ello hay que sumar las festividades anuales como la del Sagrado Corazón, en junio, la de Cristo Rey, y un vía crucis el Domingo de Ramos, que reunían a numerosas personas en torno al monumento.

La imagen que acompaña este texto es un fiel reflejo de esa época. Se trata de la inauguración del Congreso Eucarístico en mayo de 1940. Entre las autoridades aparecen, sentado, el segundo por la izquierda, Manuel Cascales Esteve, jefe local de la Falange; detrás suyo, por la izquierda, Vicente Ferris, y en la esquina derecha, también sentado, el arciprestre de Gandia, José Cánovas.

En noviembre de 1947 se aprobó la fundación de un monasterio de Carmelitas Descalzas, la misma orden que regía en el monumento de Getafe. A partir de los años 70 la devoción por el Corazón de Jesús fue menguando, también influida por el desplome del obelisco en 1974.

Desde 2016 el monasterio está regido por las monjas de clausura de la comunidad de San Bernardo de Claraval, con sede en Callao (Perú). Son 18 hermanas que, además de la vida contemplativa, cuidan del entorno. Hace más de 30 años se colocó una verja alrededor del recinto que lo mantiene cerrado y sin poder visitar su interior.

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