Otra importante inversión engullida por el mar, otro trabajo que no ha servido para nada, tiempo perdido en reuniones, visitas, polémicas con Gandia para que, al final, el mar vuelva a romper contra los muros de las viviendas de la playa de la Goleta de Tavernes de la Valldigna.

El mar llega otra vez a las viviendas T. Á. C.

La zona norte del litoral vallero ha amanecido este martes sin gran parte de la arena que Costas había vertido en el último mes para afrontar la campaña de verano. Lo cierto es que el próximo viernes empezará a llegar el grueso de los turistas, que se encontrarán de nuevo con una playa muy carente de arena, como se la dejaron el año pasado y como si no se hubiera hecho ninguna actuación en estos meses.

Todo, pese a que desde el pasado mes de mayo y hasta hace escasos días, Costas ha llevado a cabo una actuación de reposición que supuso la llegada hasta la Goleta de decenas de camiones de material, como así se había comprometido tras los temporales de marzo. De hecho, no hace ni una semana que las máquinas han acabado los trabajos. Los últimos habían consistido en allanar los montones que se habían ido depositando de la arena extraída de la playa de Gandia, que logró que la extracción acabara un mes antes de lo previsto inicialmente.

En principio se habló de un vertido de 80.000 metros cúbicos pero es difícil saber con exactitud si se ha cumplido esa cifra, en tanto que se ha recortado en más de un mes la extracción desde Gandia

Las olas invaden la zona de los bañistas T. Á. C.

Algunos edificios incluso habían instalado escaleras provisionales para acceder a la arena, pero debido a la acción del mar se ha formado un escalón de metro y medio que de nuevo dificulta la entrada, como se aprecia en las imágenes, donde se evidencia la desaparición del material depositado estás semanas.

Desde el Gobierno local ya se había advertido de que sin ningún tipo de sistema para retener la arena era altamente probable que al primer temporal podía desaparecer el trabajo hecho. Y así ha sido, a pesar de que no ha sido, ni mucho menos, un temporal potente.